Una madre rasca la pared de su casa mientras su hijo duerme en la habitación contigua. En Tempe, Arizona, Dewey Grasman ha regresado a la ciudad que debió abandonar después de matar a un hombre para defender el honor.
Descargar
Una madre rasca la pared de su casa mientras su hijo duerme en la habitación contigua. En Tempe, Arizona, Dewey Grasman ha regresado a la ciudad que debió abandonar después de matar a un hombre para defender el honor. El sheriff lo busca para encarcelarlo, los hermanos del muerto avanzan sobre la ciudad sedientos de venganza, y una joven está a punto de cruzar el umbral con una acusación que lo cambiará todo.
En Tempe, Arizona, una familia aguarda el desenlace inevitable. Pearl, una mujer de porte señorial, rasca una y otra vez las paredes de su hogar como si el movimiento pudiera aplazar lo que sabe que viene. Su hijo Dewey, de veinticuatro años, duerme en la habitación contigua.
Tres días atrás, Dewey mató a Lionel Smith, un ranchero adinerado cuya única virtud residía en su fortuna. Años antes, Smith había seducido a una muchacha de quince años, dejándola embarazada. Los hijos del ranchero la expulsaron de la ciudad. Cuando pareció que el escándalo había sido olvidado, Lionel, embriagado de arrogancia, pregonó su hazaña. Dewey no pudo tolerarlo. Llamó puerco a Smith frente a toda la ciudad. Ambos sacaron sus revólveres. Smith cayó con una bala en el corazón.
El sheriff Richard, cuñado de Dewey, lo expulsó de Tempe. Pero el joven se negó a huir como un criminal. Regresó y se plantó en el hogar de su madre con una firmeza que desconcierta a su familia. Los tres hijos de Smith avanzan ahora hacia Tempe buscando venganza.
Cuando Dewey emerge del dormitorio, emergen conflictos que trascienden la vendetta. Su hermana Doris lo implora que huya. Su madre declara que permanecerá en la ciudad. Su cuñado Richard amenaza con encarcelarlo para protegerlo. Pero antes de que la ley actúe, una joven pequeña y rubia cruza el umbral: Mamie Riley, cuyo cuerpo sugiere una mujer mientras su rostro conserva rasgos infantiles.
Mamie aparece con una acusación devastadora: está embarazada, seducida por Dewey. La acusación resuena como una trampa perfecta. Mamie susurra a Pearl que no actúa sola, que existe un plan mayor. Alguien ha calculado que la mejor arma contra un hombre como Dewey no es una bala, sino el deshonor. Mientras Richard jura venganza y Doris mira a su hermano con desconcierto, Dewey permanece en silencio, observando con una calma que revela poco.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.