Jill Craig es una enfermera que desconfía profundamente de los hombres. Cuando Zach Samuels, un cirujano carismático, llega al hospital y comienza a seducir a todas las mujeres a su paso, ella encuentra en su actitud la confirmación de…
Descargar
Jill Craig es una enfermera que desconfía profundamente de los hombres. Cuando Zach Samuels, un cirujano carismático, llega al hospital y comienza a seducir a todas las mujeres a su paso, ella encuentra en su actitud la confirmación de todos sus miedos. Sin embargo, la química entre ambos es innegable, y lo que Jill teme más no es su encanto, sino la posibilidad de que ella pueda sucumbir a él.
En la enfermería del hospital, Jill Craig trabaja concentrada en su ordenador cuando siente la presencia de Zach Samuels, el nuevo cirujano, acercándose con su sonrisa desarmante. En apenas dos semanas, ha conseguido lo que pocos logran: ponerla nerviosa con desconcertante facilidad. Jill es una mujer que desconfía de los hombres, y la constante seducción de Zach hacia todas las mujeres del hospital —pacientes, compañeras, cualquiera que cruce su camino— confirma sus peores sospechas sobre su vanidad y falta de seriedad. Y sin embargo, cada encuentro en los pasillos, cada conversación cargada de dobles sentidos, despierta en ella una química innegable que la enfiurece consigo misma. ¿Cómo puede desear a alguien en quien no confía? ¿Cómo puede sentirse halagada por sus piropos sabiendo que son dirigidos a todas? Mientras Jill lucha contra sus propios sentimientos, el hospital enfrenta una situación oscura. Una paciente, la señora Birkett, llega tras una caída de un tercer piso en circunstancias sospechosas. Las marcas de dedos en sus muñecas, los hematomas estratégicos en su cuerpo, todo sugiere que no fue un accidente. Su marido la golpeó y la lanzó al vacío. Sin embargo, ella se niega a denunciar, atrapada en el ciclo de violencia y miedo que Jill reconoce al verla. Es entonces cuando Jill descubre que Zach no es indiferente a esto. Su hermana también fue víctima de un marido violento que la golpeó estando embarazada. Por primera vez, Jill ve en Zach algo más allá de su encanto superficial: alguien que carga con sus propios demonios, con sus propias razones para ser quien es. Entre el cuidado de su paciente, la tensión con Zach y la confusión de sus sentimientos, Jill debe enfrentar lo que más teme: la posibilidad de que el corazón sepa algo que la razón se niega a admitir.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.