En una sala de juego de Arkansas, dos hombres enfrentan sus ambiciones. André World, un ranchero curtido que ha construido su imperio mediante negocios sin escrúpulos, amenaza a Washington Clay con elegancia mortal.
Descargar
En una sala de juego de Arkansas, dos hombres enfrentan sus ambiciones. André World, un ranchero curtido que ha construido su imperio mediante negocios sin escrúpulos, amenaza a Washington Clay con elegancia mortal. Clay, más joven y noble, defiende los derechos de los colonos y se niega a ceder. Entre ellos flota el nombre de Karin Littell y el trazado de una línea férrea que podría transformar el Valle de Texarcana. La confrontación es inevitable.
El Valle de Texarcana se abre entre Arkansas y Texas como una promesa de riqueza. Aquí, en las tabernas donde se juega con dados trucados y se brinda con whisky, dos hombres representan visiones irreconciliables del progreso.
André World es la encarnación del poder sin límites. A los cincuenta años, mantiene la apariencia de un hombre de cuarenta, cultivando meticulosamente su imagen: trajes impecables, un Colt de cachas de hueso, espuelas de plata. Su rostro, labrado como mármol, no refleja emoción alguna, de ahí su apodo de Cara de Póker. Ha construido su fortuna en negocios opacos y ambiciones sin escrúpulos. Cuando llegó al valle no había dinero para adquirir todas las tierras que deseaba, así que fue comprando lo que pudo y dejando que otros completaran sus propiedades. Ahora que su riqueza se ha duplicado, intenta comprar lo que no posee, presionando a colonos dispuestos a vender. Pero existe un obstáculo inesperado.
Washington Clay es más joven, apenas treinta años, moreno como World pero con ojos grises serenos que parecen sonreír con picardía. Carece de la elegancia exhibicionista de su rival, pero posee algo más valioso: legitimidad moral. Clay llegó al valle, adquirió legalmente su tierra y se convirtió en el defensor de los colonos. Cuando se anunció la llegada de la línea férrea que atravesaría la frontera, aumentando enormemente el valor de las propiedades, Clay advirtió a los colonos que no vendieran a World. No los engañó ni los presionó: simplemente les mostró la verdad que el ranchero pretendía ocultar. Con ello frustró los planes de World de acumular más poder.
En El Trampero de Arkansas, la taberna que parece ser el feudo de World aunque oficialmente la controla otro, se produce el enfrentamiento entre ambos. World llama a Clay a una conversación que es, en realidad, una amenaza envuelta en civismo. Le ofrece dinero y poder si se une a él, pero advierte que si se niega, lo eliminará. Clay escucha con compostura, consciente de que World jamás osará disparar en terreno público sin que ello le costara socialmente. Responde con ironía calmada, asegurando que lo difícil no es llevar todas las balas sino la primera.
El conflicto va más allá de las tierras. World también desea a Karin Littell, una mujer joven cuyo afecto podría ser su verdadera victoria. Clay, sin pretensiones románticas declaradas, afirma con absoluta certeza que Karin nunca será de World. Esta afirmación despierta la única grieta en la máscara de World, un destello de odio que desaparece casi inmediatamente.
Complementando a Clay está Carey Groves, un hombre singular: delgado como un abeto, con las orejas prominentes, aparentemente abúlico y somnoliento, pero portador de dos Colts imponentes que nunca abandona. Groves ha escuchado la conversación desde su rincón, recostado sobre la mesa, y cuando finalmente interviene, revela una lealtad feroz y una violencia contenida que iguala o supera la de World. Advierte que nadie le quitará el placer de hacer más agujeros en la panza de World, amenaza al hermano de éste, Cherry Forld, y confiesa haber sido él quien enfrentó al empleado corrupto de la taberna.
La novela sitúa en el horizonte el trazado de la línea férrea como el elemento transformador que concentra todos los intereses: económicos, personales, políticos. El progreso, encarnado en ese ferrocarril que unirá Shreveport con Fort Smith, promete valorizar las tierras, multiplicar las oportunidades comerciales y redefinir los poderes en la región.