Raisa ha vivido confinada en una mansión, bajo un régimen educativo riguroso sin libertad para decidir. La crisis que atraviesa la empresa familiar de sus padres la entrega en matrimonio a Andrew Ivanov, heredero de una familia de poder.
Descargar
Raisa ha vivido confinada en una mansión, bajo un régimen educativo riguroso sin libertad para decidir. La crisis que atraviesa la empresa familiar de sus padres la entrega en matrimonio a Andrew Ivanov, heredero de una familia de poder. Tres meses en la casa de los Ivanov separan el compromiso de su anuncio: tiempo en el que Raisa debe adaptarse a la vida con un desconocido cuya primera palabra hacia ella es un insulto.
La noche antes de partir, Raisa observa su reflejo en el espejo de su habitación. Son los últimos momentos en que sus ojos azules contemplan la vida que ha conocido: una existencia de cristal, delimitada por muros invisibles que su educación erigió. Sus padres han decidido entregarla en matrimonio a Andrew Ivanov, heredero de la empresa cosmética Lava. No es un acto de amor, sino un contrato empresarial: la crisis que atraviesa la compañía familiar exige una alianza con los Ivanov, y Raisa es la moneda de cambio.
Raisa ha sido criada bajo reglas severas. Diez horas de estudio diario, restricciones que le impiden abandonar la mansión, una educación donde la palabra ‘no’ simplemente no existe en su vocabulario. El mayordomo Smith la ha criado más que sus propios padres, acatando sus órdenes sin cuestionar. Marina, su mucama, es su confidente, quien le advierte sobre la naturaleza frágil del amor y la facilidad con que la costumbre reemplaza los sentimientos.
Al amanecer, un auto la recoge. En el trayecto, examina las fotografías de la familia que la recibirá. El rostro de Andrew Ivanov, con sus ojos grises como una tormenta, despierta inquietud que no puede nombrar. Cuando lo ve en persona, su primer comentario es: ‘No es muy bonita, pero está pasable’. Con esas palabras, el futuro que se aproxima pierde cualquier atisbo de gentileza.
Tres meses. Ese es el plazo que tienen para conocerse antes del anuncio oficial del compromiso. Tres meses en una casa ajena, bajo el escrutinio de una familia que evalúa cada gesto, cada palabra. Raisa debe aprender a navegar un mundo donde el control sigue siendo la ley, solo que ahora bajo otro techo. Y debe hacerlo sin poder decir no, sin saber cómo recuperar la libertad que nunca le fue permitido tener.