Un indio llega con un mensaje urgente para Bruno Gay. Su viejo amigo John Pandro, bandido y prisionero en Galveston City, le pide ácido para escapar antes de que lo ahorcuen.
Descargar
Un indio llega con un mensaje urgente para Bruno Gay. Su viejo amigo John Pandro, bandido y prisionero en Galveston City, le pide ácido para escapar antes de que lo ahorcuen. Bruno enfrenta una decisión imposible: honrar una deuda de sangre o mantener distancia de un hombre buscado por la ley. El recuerdo de cómo Pandro le salvó la vida años atrás complica su conflicto interior.
Un indio de ojos astutos interrumpe a Bruno Gay en la acera de un pueblo fronterizo del Oeste. Lleva un mensaje arrugado de John Pandro, salteador encarcelado en Galveston City, quien suplica a su viejo amigo que le consiga ácido nítrico para cortar los barrotes de su celda antes de que lo ahorcuen al alba del 5 de agosto. Bruno, que preferiría olvidar su conexión con Pandro, rechaza la petición en su mente: el bandolero se lo buscó, que pague por sus delitos. Pero el encuentro con su tío Summerville en el Pearl Saloon le devuelve un recuerdo inconveniente. Hace quince años, cuando apenas era un muchacho, John Pandro le salvó la vida en Show River sin dudar un instante, arrrojándose al agua para rescatarlo cuando se hundía. Esa deuda, silenciosa pero vigente, comienza a pesar en el ánimo de Bruno.
Mientras tanto, en la ciudad, la Compañía Ferroviaria del Oeste contrata a Arthur Templeton, jefe de la agencia de detectives más reputada del país, para capturar a Pandro de una vez por todas. El director gerente Kendall está furioso: el bandido acaba de asaltar un ferrocarril y ha asesinado a sangre fría a un viajero y al maquinista. Kendall exige resultados rápidos, pero Templeton lo advierte sobre la sofisticación de su presa. Pandro no es un delincuente común; es un hombre que planifica meticulosamente, que se disfraza, que cultiva alianzas en lugares impensados. Ha escapado de la justicia tres veces, incluida una fuga reciente de la cárcel de Galveston. Templeton asigna a Keith Power, su mejor detective, a la misión, con un plazo de tres meses y una recompensa de veinte mil dólares.
Power toma un tren hacia Lake Ozarks, donde supone que Pandro establecerá su cuartel. En el viaje, se cruza con conversaciones sobre el bandido, sobre su valentía, sobre los sheriffs que ha balaceado. La caza ha comenzado, mientras Bruno Gay permanece en la ciudad, debatiéndose entre la lealtad a un amigo que le debe la vida y la inevitabilidad de un destino que lo persigue.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.