Un hombre que creció en los años ochenta comparte sus recuerdos de aquella infancia compartida. Comienza con el simple acto de llamar a gritos a los amigos desde la puerta de casa, sin móviles ni mensajes, y despliega un mapa de la vida…
Descargar
Un hombre que creció en los años ochenta comparte sus recuerdos de aquella infancia compartida. Comienza con el simple acto de llamar a gritos a los amigos desde la puerta de casa, sin móviles ni mensajes, y despliega un mapa de la vida cotidiana: los pastelitos de colores en la panadería, los hermanos que llegaban como extraterrestres, la escuela, los videojuegos, la televisión que reunía a toda la familia. Un viaje por la memoria que reflexiona sobre cómo hemos vivido la transformación del mundo.
Un libro que comienza en el portal de una casa, con la voz de un niño que llama a sus amigos sin necesidad de teléfono. Así abre Roberto Leal su recorrido por los años ochenta, una década que explora a través de fragmentos de una infancia compartida por toda una generación. Los ocho y los nueve años vividos en aquella época tienen la densidad de toda una época ahora lejana.
Documenta la vida cotidiana de entonces con precisión observadora: los pastelitos que se comercializaban con sus propias canciones en las panaderías, el ritual de trocar cromos en el recreo, la llegada de una hermana pequeña que parecía una invasión extraterrestre, las peleas fraternales que marcaban la memoria con moretones. Es un inventario de sensaciones y detalles que evoca sin exagerar: las coderas que la abuela cosía en la ropa aunque no estuviera rota, los videojuegos de gráficos primitivos en máquinas Atari, los dibujos animados que reunían a toda la familia frente a una única pantalla, el inglés aprendido a través de gorillas verdes, la moda y los peinados de aquellos años.
Cada capítulo revisa un aspecto distinto de aquella época —la moda, el amor adolescente, la música, la escuela, la televisión— como si se tratara de recuperar fragmentos de un mundo que no volverá. Pero hay una tensión constante en estas páginas: mientras se rememora la nostalgia, surge la pregunta de si esa melancolía es legítima o si el presente con su tecnología podría ser preferible. El libro no sentencia. Apenas observa y describe lo que fue, dejando que el lector decida si lo que se perdió importaba realmente.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.