En los Alpes Grisones, la aldea alpina de Sorneus permanece aparentemente desierta desde 1943. Bajo sus escombros y edificios demolidos, un profesor y sus alumnos ejecutan un programa de entrenamiento para saboteadores.
Descargar
En los Alpes Grisones, la aldea alpina de Sorneus permanece aparentemente desierta desde 1943. Bajo sus escombros y edificios demolidos, un profesor y sus alumnos ejecutan un programa de entrenamiento para saboteadores. Una noche de primavera de 1944, Cari Ludek reúne a tres agentes seleccionados: una cantante vienesa, un acróbata alemán y un armenio sin patria. Su misión: localizar laboratorios nazis secretos ocultos en el Tirol y destruirlos, una tarea que ya ha costado la vida a dieciséis agentes anteriores.
En los valles más solitarios de los Alpes Grisones suizos se alza Sorneus, una aldea agreste cuyas piedras talladas en la roca guardan ahora un secreto: desde el otoño de 1943, sus habitantes partieron, y sus calles quedaron aparentemente desiertas. Pero bajo ese silencio, en los túneles perforados de lo que fuera un granero, un programa clandestino entrena a saboteadores.
El profesor Cari Ludek, antiguo comisario de policía vienés, dirige esta academia de la sombra. Aquí enseña el arte del sabotaje a candidatos seleccionados tras riguroso proceso de identificación. Sus éxitos se miden de otra manera: los alumnos aprobados desaparecen con destino al Tirol austríaco; semanas después, sus nombres se tacha de la lista con una crucecita roja.
En primavera de 1944, tres agentes se reúnen en el aula. Rolf Anatol, armenio terrorista que malvivía en Viena; Martin Falk, acróbata convertido en experto en robos y escalada; y Carina Zeller, la pelirroja vienesa apodada Paprika, especializada en sabotaje erótico. Tres extraños que se desconocen, pero que comparten la capacidad de vivir en la clandestinidad sin dejar rastro.
Junto a ellos, Renata Graf-Walden, condesa austriaca de Innsbruck, de semblante perfecto como un camafeo. Viuda y cordialmente odiada por los austríacos que sueñan la independencia, frecuenta los salones de las altas personalidades alemanas, goza de su confianza. Pero su verdadera naturaleza es la de agente patriota, expuesta constantemente al riesgo de descubrimiento y muerte.
Ludek revela el objetivo: en algún punto del triángulo montañoso formado por la garganta del río Inn, Morren Hof y Holdenberg, existen laboratorios subterráneos nazis. Su localización y destrucción supondría para el Alto Mando hitleriano una pérdida irremediable. Dieciséis agentes anteriores perecieron en el intento.
Mientras tanto, en Holdenberg, el comisario Franz Van Dirk, enviado desde Hamburgo, observa todo con desconfianza cínica. Educado en la Gestapo, hábil en deducción lógica, ha llegado con la misión de restaurar el orden. Sus predecesores murieron en atentados o en circunstancias poco naturales.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.