Una reflexión sobre cómo la recopilación masiva de datos personales ha transformado nuestra relación con la privacidad, la libertad y el poder. A través de su experiencia como abogada especializada en derecho tecnológico, la autora examina…
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Una reflexión sobre cómo la recopilación masiva de datos personales ha transformado nuestra relación con la privacidad, la libertad y el poder. A través de su experiencia como abogada especializada en derecho tecnológico, la autora examina la transición de una economía basada en productos a otra sustentada en datos, donde empresas y gobiernos utilizan nuestras huellas digitales para predecir comportamientos, tomar decisiones sobre nosotros y ejercer control social. El libro desafía la creencia casi religiosa en que los datos son la solución universal.
Una abogada especializada en derecho tecnológico nos introduce en el mundo de la economía de datos a través de preguntas cotidianas: ¿por qué una pulsera de actividad y tu perfil de Instagram comparten información sensible sobre ti? ¿Cómo es que las empresas pueden negar un crédito basándose no en tus pagos, sino en dónde compras? Desde su perspectiva profesional tras veinticinco años asesorando empresas, la autora traza la evolución desde una época en que los datos eran apenas un subproducto de los negocios tradicionales hasta la actualidad, donde se han convertido en el activo más valioso. El iPhone marcó un punto de inflexión: la movilidad y la nube transformaron cómo generamos datos constantemente, convirtiendo nuestras vidas en información procesable. El libro examina cómo ha surgido el ‘dataísmo’ —una especie de religión moderna que asume que los datos explican todo y que la privacidad es un lujo sospechoso— y cómo grandes corporaciones y gobiernos han aprovechado esta visión para construir sistemas de vigilancia y control. Argumenta que la cuestión fundamental no es solo quién posee nuestros datos, sino cómo su uso afecta la convivencia y los cimientos de la sociedad. La autora, que reconoce su propia bipolaridad como profesional implicada en estos cambios y como ciudadana crítica, intenta mantener la objetividad al analizar las consecuencias indeseadas de una economía que nos ha convertido a todos en productores involuntarios de la materia prima más buscada del siglo XXI.