En la Sierra Nevada, Salvador aguarda el instante perfecto para fotografiar un colibrí. Este niño de doce años, hijo de un fotógrafo italiano, posee una madurez emocional que lo aisla del mundo.
Descargar
En la Sierra Nevada, Salvador aguarda el instante perfecto para fotografiar un colibrí. Este niño de doce años, hijo de un fotógrafo italiano, posee una madurez emocional que lo aisla del mundo. Cuando su imagen revela un brillo inexplicable en las alas del ave, comienza su transformación. La novela traza un arco desde la realidad tangible hacia dimensiones de luz mística, donde Salvador finalmente encuentra el espacio que su padre le prometió: aquel sitio donde somos completamente nosotros mismos, lejos de máscaras y simulaciones, en encuentro directo con nuestra verdad más profunda.
La novela se abre en un momento de tensión delicada: Salvador aguanta la respiración en la Sierra Nevada de Santa Marta, esperando capturar la fotografía perfecta de un colibrí endémico, casi extinto. Su padre Vittorio, un experimentado reportero gráfico de origen italiano, lo guía desde las sombras con la paciencia de quien ha pasado su vida buscando lo bello en el mundo. Este primer acto de captura fotográfica es el eje sobre el cual gira toda la obra: la búsqueda de lo sagrado en los detalles más insignificantes de la naturaleza.
Salvador nace el día de Navidad del año 2000, en circunstancias que su familia considera milagrosas. Su padre es un explorador natural por vocación y profesión; su madre, Antonella, carga un pasado traumático de Italia que hace que su embarazo sea considerado imposible. El parto es complicado, pero de él emerge Salvador, único hijo de una pareja de naturaleza excepcional que destila amor y sabiduría a su paso.
Lo que separa a Salvador de la infancia ordinaria no es solo su inteligencia precoz, sino su madurez emocional perturbadora. Se cuestiona cosas que ningún niño debería cuestionarse: la justicia de Dios, la inequidad del mundo, el sentido de la existencia. En la escuela de Santa Marta, donde su familia reside, es incomprendido y rechazado. Sus compañeros no saben qué hacer con alguien que no encaja en los códigos de la normalidad infantil.
La fotografía del colibrí que Salvador captura exitosamente contiene un detalle que lo desconcierte: un brillo anómalo en las alas del pájaro, visible solo en la copia impresa, invisible en el visor digital. Este hallazgo marca el umbral hacia una segunda realidad.
La segunda mitad de la novela abandona el realismo para adentrarse en lo fantástico. Salvador es transportado a un mundo de seres luminosos que habitan una dimensión intermedia, una zona donde se cumplen los deseos más profundos y donde la luz física se comporta como extensión del deseo. Es aquí donde encuentra lo que su padre le había enseñado: que existe un lugar exacto donde somos completamente nosotros mismos, donde la soledad se abraza con lo divino, donde no hay máscaras ni sonrisas estereotipadas que disimulen el verdadero sentimiento del alma.
La obra es una meditación sobre la incomprensión, el despertar espiritual y la transmisión de sabiduría entre padre e hijo. Mauricio Ibáñez teje una narrativa que comienza en lo concreto y lo visual, en la persecución de un instante perfecto con una cámara, para elevarse hacia dimensiones donde la fotografía cede al viaje del alma.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.