Después de cuatro meses persiguiendo a los Melton desde Egipto hasta Túnez, Old Shatterhand y Winnetou regresan a Nueva Orleans esperando impedir un fraude.
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Después de cuatro meses persiguiendo a los Melton desde Egipto hasta Túnez, Old Shatterhand y Winnetou regresan a Nueva Orleans esperando impedir un fraude. Lo que encuentran es un sistema de justicia ya desarmado: el impostor ha cobrado la herencia y desaparecido hacia Oriente. En la oficina del abogado Murphy emergen documentos falsificados, cartas lacradas fraudulentas y la verdad de una conspiración ejecutada a la perfección, donde la similitud física y los años de distancia fueron armas decisivas.
Cuando Old Shatterhand llega a la oficina del abogado Alfonso Murphy en Nueva Orleans, descubre un panorama desolador. Cuatro meses atrás, tras perseguir a los Melton desde Egipto hasta Túnez, logró advertirle sobre el plan criminal en cartas escritas desde Southampton. Pero Murphy insiste en no haber recibido tales misivas. Ante el desconcierto mutuo emerge la verdad: Jonathan Melton, quien durante años fue amigo y secretario de Small Hunter, aprovechó un extraordinario parecido físico para ejecutar un crimen de suplantación. Thomas Melton, su padre, y él habían fraguado una conspiración meticulosa. El asesinato de Small Hunter en territorio africano fue apenas el primer acto. Luego llegaron a Nueva Orleans con los documentos robados y se presentaron ante Murphy fingiendo ser el legítimo heredero.
Los factores que favorecieron el fraude resultan casi banales en su efectividad: Small Hunter llevaba años viajando por Oriente, por lo que nadie en Nueva Orleans lo había visto en mucho tiempo. El parecido de Jonathan con su víctima era tan notable que hasta Murphy, amigo de infancia de Small Hunter, no sospechó del engaño. Y cuando Old Shatterhand intentó intervenir desde Inglaterra, donde Winnetou se recuperaba de una grave dolencia hepática, la conspiración ya había avanzado demasiado.
Las cartas que Murphy recibió de Old Shatterhand resultaron ser falsificaciones: textos mecanografiados por un pasante y firmas imitadas. Alguien en la propia oficina del abogado participó en la conspiración. Con esa documentación fraudulenta, Alfonso Murphy quedó convencido de la legitimidad de Jonathan Melton. La herencia, valuada en millones, fue entregada íntegramente. El impostor se hizo cargo del efectivo, vendió rápidamente las fincas y desapareció rumbo a la India.
Ahora, en una atmósfera cargada de recriminaciones silenciosas, Old Shatterhand debe explicarle a Murphy la verdadera identidad de quien acaba de despojarse de su fortuna. El joven abogado se enfrenta al colapso de su carrera. Reconoce la falsificación, comprende la magnitud de su error involuntario, y jura que intentará resarcir el daño. Pero los Melton ya han ganado. Lo que debería haber sido una persecución victoriosa termina en Nueva Orleans como un reconocimiento de derrota.