Una madrugada de marzo del año 2000 encuentra a Charly García en una habitación de hotel, tendido en una cama desmedida, rodeado de sustancias que evidencian la noche perdida.
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Una madrugada de marzo del año 2000 encuentra a Charly García en una habitación de hotel, tendido en una cama desmedida, rodeado de sustancias que evidencian la noche perdida. Es la escena con la que comienza este libro de testimonios periodísticos donde Carlos Polimeni recuenta momentos privados y extraordinarios presenciados junto a grandes artistas de la contracultura argentina durante más de tres décadas.
Un libro de periodismo y ensayo donde Carlos Polimeni comparte, por primera vez de forma completa, los recuerdos que guardó durante más de tres décadas. Bajo una estructura donde lo íntimo y lo colectivo se intersectan, el autor narra encuentros con figuras centrales de la cultura argentina contemporánea. El punto de partida es una habitación de hotel en Mendoza donde Charly García permanece despierto en la madrugada, bajo la influencia de sustancias que lo mantienen en vilo. Es allí donde el periodista comprende que será testigo de un momento que alteraría la trayectoria vital de uno de los músicos más influyentes del país. Pero antes de ese instante, Polimeni dedica páginas a reflexionar sobre cómo el rock nacional mutó desde su propósito transgresor hacia su incorporación en la industria del espectáculo. Las historias que componen este volumen fueron recolectadas a lo largo de décadas de convivencia con artistas, en contextos donde la privacidad permitía una cercanía genuina. Notas en libretas, casetes antiguos y transcripciones cuidadosas acompañaron al autor en mudanzas y desplazamientos, guardadas como documentos de una época que hoy parece distante. Se trata de un relato que oscila entre el periodismo narrativo y la reflexión crítica, donde el testigo se convierte en intérprete de una realidad que moldeó sensibilidades generacionales. Un ejercicio de exorcismo, como lo define el propio Polimeni, donde hacer públicas estas escenas es también una forma de compartir historias que retornan en forma de sueños e insistencias.