Ernesto Ariel, un joven de veintiséis años cuya única aspiración es escribir, acepta un trabajo como responsable de la biblioteca en el Colegio Santa María.
Descargar
Ernesto Ariel, un joven de veintiséis años cuya única aspiración es escribir, acepta un trabajo como responsable de la biblioteca en el Colegio Santa María. Mientras intenta organizar su precaria vida —entre una herencia que se agota, una revista que rara vez lo paga y una relación deteriorada con Lidia— descubre que en ese tránsito incierto entre la juventud y la madurez, debe decidir para qué es útil y hacer bien una sola cosa.
Una escena marca el comienzo: Ernesto Ariel enfrenta a la madre Antonia en una oficina del colegio. Ella lo recorre de pies a cabeza, toma notas, evalúa. Sus preguntas son incisivas: ¿por qué abandonó sus empleos anteriores? ¿cuál ha sido el más estable? Las respuestas revelan una vida de diligencias fragmentarias, un currículum pobre apenas disimulado con diplomas que no significan nada. Lo único que ha hecho de verdad es leer y aspirar a escribir.
Ernesto tiene veintiséis años y se encuentra en ese momento incierto donde los años resultan escasos para ciertas cosas y excesivos para otras. Es poco para escribir con madurez, pero demasiado para retomar los estudios. No tiene dinero seguro, apenas le queda una herencia de su padre que se agota poco a poco. Una revista publica esporádicamente sus artículos, que cobra cuando aparecen, lo que es casi nunca. Vive teóricamente con Lidia, pero la ve cada vez menos.
El trabajo en el Colegio Santa María llega entonces como una posibilidad. La biblioteca no es grande, los libros están desordenados. Tendrá que aplicar el sistema Dewey, establecer un orden. También conoce a Roberto Álvarez, un auxiliar de edad indefinida, alto y delgado, moreno, con lentes, que lo ayudará. Álvarez es eficaz, práctico, y desde el primer momento existe entre ellos una complicidad de cinismo.
Pero la verdadera tensión llega con Lidia. Ella lo espera en el departamento cuando regresa después de su primer día. La confrontación es brutal: ella busca un pequeño bote de marihuana que ha perdido, y su furia es descontrolada. Lo golpea. Él la domina sin dificultad, sujetándola contra la pared. Luego, en un giro inesperado, se calma. Él sirve vodka con jugo. Ella se deja hacer mientras confecciona un cigarro. Entre ellos hay dolor, hay amor traidor, hay cicatrices de uñas en su cara como costuras de Frankenstein. Ella lo abandona una y otra vez. Él intenta retenerla, toca sus lágrimas, besa sus labios con suavidad.
La novela de Martínez Torres es un diario que registra estos momentos cotidianos: la entrevista de trabajo, la rutina en la biblioteca, el mercado ambulante con Álvarez, el vodka y la marihuana con Lidia. Es un relato sobre la vida errante de alguien que aún no encuentra su lugar, que aspira a escribir pero vive en la precariedad, que ama a una mujer inestable y se debate entre retenerla y dejarla ir.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.