Chess Reames, libretista de cine en vacaciones en Puerto Perdido, descubre el esqueleto de una joven vistiendo un vestido blanco de corte moderno en una depresión del desierto árido de Baja California.
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Chess Reames, libretista de cine en vacaciones en Puerto Perdido, descubre el esqueleto de una joven vistiendo un vestido blanco de corte moderno en una depresión del desierto árido de Baja California. El hallazgo, junto a un avión recién aterrizando, abre un misterio turbio: ¿cómo llegó allí la mujer? ¿Fue arrojada desde el aire? ¿Por qué el piloto del aparato estaba buscándola armado? Una investigación improvisada entre amigos expone secretos incómodos que ninguno quería revelar.
Chess Reames, libretista cinematográfico que vive en Los Ángeles, se encuentra de vacaciones en Puerto Perdido, un pequeño pueblo pesquero en la Península de Baja California. Allí, aprovechando su tiempo libre, ha modificado junto con su amigo Tomás Gutiérrez un viejo Ford A para que pueda transitar sobre las dunas del desierto cercano, el único vehículo capaz de adaptarse a aquellas tierras inhóspitas.
Tendido en la arena bajo el intenso calor, Reames observa con curiosidad cómo un pequeño avión Piper vuela en patrones cerrados sobre el desierto, trazando círculos y cuadrados como si su piloto buscara algo. Intrigado, sigue el descenso de la aeronave y, pensando que el piloto podría estar en peligro, se dirige en su vehículo modificado hacia el lugar del aterrizaje.
Lo que encuentra lo deja sin palabras: entre las dunas, en una pequeña depresión de tierra, yace el esqueleto de una joven mujer. Lo extraño no es solo el hallazgo macabro, sino que el cadáver aún conserva intactas sus prendas: un vestido blanco de corte moderno, medias de nylon, zapatos blancos y negros, un reloj de pulsera y un anillo de bodas con diamante. El aspecto impecable de la ropa desafía el paso del tiempo en aquel calor abrasador del desierto.
Cuando Reames investiga alrededor del esqueleto, aparece el piloto, Ray Bristol, armado con una pistola. La tensión se disuelve cuando ambos comprenden que comparten el mismo descubrimiento. Bristol revela que fue el brillo del vestido blanco bajo el sol lo que capturó su atención desde el aire.
Lo que comienza como un hallazgo casual se convierte en un asunto complicado. Bristol hace un extraño pedido: sugiere esperar un día antes de reportar el cadáver a las autoridades mexicanas y ofrece dinero por el silencio. Su insistencia en mantener el hallazgo en secreto y su presencia armada sugieren que él no andaba buscando una mujer muerta, sino algo más. ¿Qué perseguía sobre aquellas dunas? ¿Quién era la mujer? ¿Fue arrojada desde el aire?
Reames y su amigo Tomás Gutiérrez se ven envueltos en un misterio que ninguno de ellos buscó, pero que ahora los une en un secreto incómodo con un desconocido. Las preguntas se multiplican mientras toman cerveza en la cantina de Puerto Perdido: ¿cuánto tiempo lleva el esqueleto en el desierto? ¿Existe alguna conexión entre el avión y la muerte? ¿Qué revelará la película de la cámara que Bristol dejó en el cockpit?