Un fraile de inesperada violencia atraviesa las sierras andaluzas. Cuando su mula cae, el padre Narciso se ve envuelto en el caos de una cacería: un caballero yace inconsciente tras enfrentarse a un jabalí herido.
Descargar
Un fraile de inesperada violencia atraviesa las sierras andaluzas. Cuando su mula cae, el padre Narciso se ve envuelto en el caos de una cacería: un caballero yace inconsciente tras enfrentarse a un jabalí herido. En aquella provincia donde los jesuitas tejen tramas de poder, dos amantes huyen de perseguidores implacables, desafiando planes de golpe de estado. En la Andalucía de 1760, la Pragmática Sanción de Carlos III interrumpe los designios de los conspiradores y revela la verdadera identidad de la joven.
Una mula agotada cae en las polvorientas sierras andaluzas. A lomos de ella viaja el padre Narciso, fraile de complexión robusta que alterna la contemplación mística con actos de inesperada violencia. Cuando la bestia se desploma, el sacerdote se adentra en el monte en busca de auxilio y se encuentra atrapado en el caos de una cacería: un caballero noble yace tendido tras librar una feroz batalla contra un jabalí herido. El padre Narciso, sin dudar, dispara su trabuco y tumba al animal furibundo.
Esta escena inicial condensa la naturaleza paradójica del relato: la acción aventurera se entrelaza con los conflictos políticos que sacuden la provincia. Los cazadores reconocen al caballero como don Carlos, heredero de una familia influyente, y al fraile como su inesperado salvador. Entre los montes andaluces operan fuerzas ocultas. Los jesuitas, denominados en el relato como alquimistas, conspiran en las sombras. Bandoleros endurecidos y frailes ambiciosos se suman a sus planes. El objetivo no es menor: precipitar un golpe de estado que altere el orden político del reino.
En el corazón de esta trama de poder avanza una pareja de amantes condenada a la persecución constante. Huyen de enemigos que no cesan en su acoso, forzados a esconderse en los paisajes áridos y en las aldeas olvidadas de Andalucía. Su fuga no es simple huida romántica, sino encrucijada política. Los conspiradores ven en ellos un obstáculo para sus designios; los amantes representan, quizá sin saberlo, una amenaza para los planes que se tejen en la oscuridad.
La novela transcurre en la Andalucía de 1760, pero sus conflictos resuenan con la España de 1835, año de su publicación. El autor transpone las luchas políticas contemporáneas—la ideología liberal y la confrontación con poderes tradicionales—a la Andalucía dieciochesca. Los jesuitas de la novela encarnan las fuerzas reaccionarias; los amantes perseguidos representan valores de libertad y resistencia. Los personajes, las escenas cotidianas, los lugares característicos del costumbrismo andaluz, todos ellos portan el peso de esa alegoría política que late bajo la trama aventurera.
La Pragmática Sanción de Carlos III irrumpe en la narración como el evento que desmorona los planes de los conspiradores. Con ese golpe legal del monarca ilustrado, el destino de los perseguidos cambia radicalmente. Es entonces cuando emerge la verdadera identidad de la joven amante, un secreto que hasta ese momento ha permanecido oculto. Su revelación no es mero giro narrativo: altera el significado de la persecución misma, redefine los intereses en juego y cierra una historia que mezcla aventura, política y el costumbrismo de una región retratada a través de sus gentes, sus tradiciones y sus conflictos irresueltos.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.