Dos niños en las escaleras de una iglesia madrileña escuchan una lección sobre el poder. Años después, un barco fantasma en Cuba custodia un horror indecible.
Descargar
Dos niños en las escaleras de una iglesia madrileña escuchan una lección sobre el poder. Años después, un barco fantasma en Cuba custodia un horror indecible. En el Madrid del siglo XIX, entre telones teatrales y cafés nocturnos, una corista baila tejida de mentiras. La ciudad pulsa con intriga política, el miedo anida en las sombras y el pasado acecha como un ojo sin párpado. Una novela donde la huida nunca llega.
En las escaleras de la iglesia de San Sebastián, en un Madrid vaciado por el cólera, dos niños huérfanos reciben una lección de poder absoluto: matar lentamente, mirar en los ojos ajenos el instante de la derrota. Esta confesión infantil germina en una novela que navega décadas y océanos.
El narrador, un hombre quebrantado por la culpa y la cobardía, rechaza nombrarse a sí mismo. Huye del convento donde fue explotado, luego hacia las Antillas, donde el horror toma formas indecibles. En las aguas de Cochinos, dos pescadores descubren el Santa Catalina, un clíper fantasma encallado entre corales. El barco encierra una pesadilla: cadáveres amontonados, esclavos moribundos, un capitán atado a su silla con el cráneo abierto y una cruz de ramas perforada en los restos de su cerebro. Pero lo que persigue de por vida al padre es la visión de un perro negro, testigo silencioso de crímenes sin nombre.
Paralela y simultánea, la historia de Madrid del siglo XIX: el Teatro Variedades revoluciona la escena con las suripantas, coristas cuya belleza desata pasiones populares. Leonor Morell es una de ellas, mentirosa de sus orígenes, bailarina de noche, seductora de don Cándido Serra, hacendado que pronto navegará hacia La Habana. Entre bastidores, cafés nocturnos y champán, Leonor teje engaños, mientras la ciudad ferve de intriga política, crítica a la reina Isabel II y conspiraciones militares.
La novela teje estos universos: el miedo que no cede pese a los océanos, el teatro que seduce y enmascarada, Madrid como espacio de secretos heredados. Un relato donde la huida nunca protege, donde el pasado acecha como un ojo sin párpado, donde cada personaje porta crímenes de linaje que lo condenan.