Cuando una doncella celestial desciende del aire y es fecundada por el mar, comienza la génesis del mundo. El Kálevala, poema nacional de Finlandia recopilado en 1835, preserva cantares épicos transmitidos oralmente desde la Edad Media.
Descargar
Cuando una doncella celestial desciende del aire y es fecundada por el mar, comienza la génesis del mundo. El Kálevala, poema nacional de Finlandia recopilado en 1835, preserva cantares épicos transmitidos oralmente desde la Edad Media. A través de la voz del anciano Wainamoinen y sus encuentros con otros seres mitológicos, la obra narra la creación del universo, la germinación de la tierra y los primeros actos de un cosmos emergente.
El Kálevala es el poema nacional de Finlandia, reunión de cantares épicos tradicionales que se remontan a la Edad Media, desde que pueblos de lengua finesa se establecieron en territorios que forman hoy Finlandia. Durante siglos estos cantos viajaron de voz en voz, transformándose y adaptándose, hasta que el doctor Elías Lönnrot emprendió su recopilación sistemática, recorriendo regiones apartadas durante años. Su publicación en 1835 marcó un hito: con ella nacería la moderna literatura finlandesa, y el idioma finlandés adquiriría prestigio literario fuera de los campos rurales.
La obra se articula en verso de ocho sílabas sin rimas, utilizando aliteración y paralelismo de imágenes para estructurar sus cantos. Narra la historia primordial del cosmos comenzando cuando una doncella celestial, cansada de su soledad en las esferas aéreas, desciende y se lanza al mar. El viento y las aguas la fecundan. Tras largas épocas de gestación, de su parto no emerge una criatura ordinaria, sino Wainamoinen, el anciano runoya, sabio primigenio cuya voz posee poder de transformación. En tierras baldías donde surge, Wainamoinen medita y actúa, sembrando la tierra de árboles. Una encina colosal brota cuyas ramas oscurecen el cielo y detienen el curso del sol. Un ser diminuto surge de las aguas para derribarla, transformándose en gigante de barba que arrastra hasta las rodillas. Con su hacha, derriba los árboles; de la ceniza germina la cebada que alimentará a los hombres.
El poema continúa en episodios de encuentros y desafíos. Wainamoinen deambula por sus dominios cantando, manifestando sabiduría milenaria, hasta que el joven Joukahainen, celoso de su fama, lo interpela en el camino. Los trineos chocan; comienza una contienda de versos donde la verdadera prueba es el conocimiento y el poder del canto. La obra presenta un universo donde las acciones de héroes mitológicos configuran la naturaleza, donde la palabra tiene fuerza generativa, donde el acto de recordar y narrar posee dignidad cósmica.