Para el ciudadano común, la política norteamericana parece un caos de intereses contradictorios. Pero desde la distancia histórica emerge un patrón claro: dos siglos de antagonismos culturales profundos entre grupos étnicos, religiosos y…
Descargar
Para el ciudadano común, la política norteamericana parece un caos de intereses contradictorios. Pero desde la distancia histórica emerge un patrón claro: dos siglos de antagonismos culturales profundos entre grupos étnicos, religiosos y sociales que determinan las lealtades políticas más que cualquier cálculo económico. Federalistas contra republicanos jeffersonianos, católicos contra protestantes, abstemios contra bebedores: las mismas rivalidades resurgen en nuevas formas, tejiendo la verdadera estructura de la política nacional.
Un análisis ambicioso que busca revelar la estructura oculta de la política norteamericana en dos siglos de vida nacional. El autor desafía la narrativa tradicional que ve la política como conflicto entre intereses económicos mensurables para proponer que la verdadera trama responde a divisiones culturales, étnicas y religiosas profundas y persistentes.
Desde el período revolucionario hasta Watergate, los alineamientos políticos han estado gobernados menos por consideraciones económicas que por antiguas lealtades grupales, identidades culturales y antagonismos heredados. Federalistas contra republicanos jeffersonianos, católicos contra protestantes, abstemios contra bebedores, grupos étnicos rivales: cada generación renueva las mismas hostilidades bajo formas políticas distintas. La vida política pública funciona como un teatro folclórico donde contienden valores morales, temores ancestrales y formas de vida contrapuestas.
Para el ciudadano común, esa contienda parece caótica, fragmentada. Pero cuando se adopta el enfoque histórico de la larga duración, como el espectador que se aleja de un cuadro puntillista, emerge un patrón claro: las hostilidades culturales profundamente arraigadas definen las lealtades partidarias mucho más que el cálculo económico inmediato. El sistema bipartidista norteamericano no es primariamente una construcción institucional o económica, sino que se fundamenta en divisiones identitarias que surgieron con la nación misma y han perdurado notablemente inalteradas.
Comprender por qué los norteamericanos votan como lo hacen no depende principalmente de saber qué desean ganar económicamente, sino de entender contra quiénes se alzan, cuáles enemigos ancestrales han imbuido sus visiones políticas de significados que trascienden lo material. Este libro sintetiza la historia intelectual de las élites políticas con los estudios del comportamiento electoral de los grupos culturales, revelando que la política nacional responde a una lógica tribal más antigua que las ideologías modernas.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.