Un hombre regresa después de seis años al apartamento de su difunta madre en Lavallois durante la noche de Navidad. La visita remueve el duelo dormido, llevándolo a recorrer su barrio de infancia.
Descargar
Un hombre regresa después de seis años al apartamento de su difunta madre en Lavallois durante la noche de Navidad. La visita remueve el duelo dormido, llevándolo a recorrer su barrio de infancia. En el restaurante Chiclet, donde siempre soñó entrar, un encuentro con una joven mujer y su hija lo confronta con un fantasma del pasado.
Después de seis años de ausencia, un hombre regresa al apartamento parisino donde su madre falleció. El reencuentro físico con ese espacio desata de pronto el duelo que había creído canalizar con distancia: el silencio de las habitaciones, los objetos conservados, los aromas familiares le comprimen el pecho con una fuerza inesperada. Es la noche de Navidad, y esa festividad contrasta cruelmente con la desolación que percibe al traspasar la puerta. En la alcoba de su madre permanecen los signos de una muerte doméstica: ramas secas en un vaso, un crucifijo de madera negra, la cama sin hacer. En su propia habitación todo sigue intacto: los libros apilados, la colcha áspera. Tendido en ella, reclama a su madre con la voz sencilla de la infancia, sabiendo que no habrá respuesta pero esperando contra toda razón. Por un instante frágil, deseo y duelo se abren paso en su pecho. Incapaz de soportar ese silencio que lo sofoca, sale a las calles de Lavallois en la noche navideña. Las tiendas lucen adornos festivos, las aceras bullen de gente cargada de paquetes. En una pequeña tienda de barrio compra casi sin reflexionar: un adorno de pájaro exótico en jaula de cartón. El acto sin propósito lo reconforta de manera enigmática. Esa noche entra por primera vez en Chiclet, el restaurante que miraba desde afuera en la infancia, el lugar donde creía que solo los ricos podían entrar. Los espejos, el árbol navideño iluminado, la atmósfera acogedora lo sitúan finalmente donde siempre quiso estar. Pero el verdadero acontecimiento de la velada ocurre cuando ve en la mesa contigua a una mujer joven acompañada de una pequeña niña. Ella despierta en él un reconocimiento turbador: sus rasgos oscuros, sus ojos almendrados, su piel aceitunada, le recuerdan a Anna, una presencia del pasado cuya importancia se intuye pero no se explica. Lo que comienza como observación furtiva se convierte en un intercambio silencioso de miradas. Ella parece esperarlo, comprender su interés. Al salir del restaurante, él la sigue sin seguirla, ambos tomando la misma dirección por las calles mojadas. El encuentro no es accidental ni persecución deliberada: existe en esa zona donde azar y deseo convergen. Cuando ella se detiene ante un cine, él la alcanza. En el vestíbulo, la acomodadora los sitúa juntos sin saber que viajan separados. Y él siente regresar esa aceleración del corazón que no experimentaba desde los primeros encuentros con Anna.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.