Un niño de casi cinco años recorre el aserradero familiar tomado de la mano de su madre en una soleada tarde de marzo de 1944, ajeno aún a los cambios que transformarán su mundo.
Descargar
Un niño de casi cinco años recorre el aserradero familiar tomado de la mano de su madre en una soleada tarde de marzo de 1944, ajeno aún a los cambios que transformarán su mundo. A través de sus ojos, se despliega la historia de una familia judía en Hungría en vísperas de la ocupación alemana: el desmoronamiento de su seguridad cotidiana, la desaparición gradual de trabajadores y empleos, y las primeras leyes que marcan su diferencia. Mientras su hermano mayor es llamado a trabajos forzados y su padre pierde su empleo de contable, el pequeño narrador comienza a comprender que ser judío en su país será cada vez más peligroso. Un relato de la infancia interrumpida por la historia, escrito desde la perspectiva de quien apenas empieza a notar las señales de la tragedia.
Una tarde soleada de marzo de 1944 marca el punto de partida de este relato: un niño que no ha cumplido aún los cinco años pasea por el aserradero de la familia en Makó, Hungría, tomado de la mano de su madre. En ese mundo en miniatura donde todo cuanto alcanza a ver le pertenece, convive el ingenio y la curiosidad infantiles con las primeras señales de un cambio profundo. El niño asiste a la desaparición inexplicable de trabajadores y maestros, escucha los susurros sobre trabajos forzados en el frente oriental, y comienza a comprender, con la lógica confusa de quien apenas entiende el mundo, que el hecho de ser judío implica consecuencias que aún no puede nombrar.
Su hermano Gyuri, catorce años mayor, constituye el eje emocional de una casa que pronto quedará vacía. Cuando el joven es llamado a cumplir trabajos forzados, el pequeño experimenta la angustia de la separación y descubre en la ausencia la intensidad de un vínculo que antes no había sabido reconocer. Su padre, contable de profesión y hombre de modesta fortuna, pierde su empleo cuando el aserradero cambia de manos. Su madre, elegante y reflexiva, cose estrellas de David en tela amarilla, tratando de explicar leyes cuyo propósito ofende incluso a una madre que busca proteger.
La memoria del narrador captura fragmentos de una infancia que se disuelve: las tertulias en casa de los abuelos, las comidas que escasean, los juegos con su prima Zsuzsi, la desconcertante introducción a palabrotas en el taller, el descubrimiento de que hay una guerra mundial. Todo está atravesado por la voz serena de quien mira hacia atrás desde una experiencia que marcará para siempre la frontera entre la inocencia y el conocimiento.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.