En una mañana de primavera de 1867, un adolescente de trece años recorre las calles de Londres buscando emociones y misterios. Sherlock Holmes, criado en un barrio pobre de Southwark, posee una capacidad extraordinaria para observar a la…
Descargar
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.
En una mañana de primavera de 1867, un adolescente de trece años recorre las calles de Londres buscando emociones y misterios. Sherlock Holmes, criado en un barrio pobre de Southwark, posee una capacidad extraordinaria para observar a la gente y desentrañar sus secretos. Un día, mientras lee el periódico sensacionalista en Trafalgar Square, descubre una noticia que lo hará cambiar de dirección: el asesinato sin resolver de una joven en Whitechapel. Este crimen marcará el comienzo de su transformación en algo que nadie podría haber imaginado.
En Trafalgar Square, bajo un cielo londinense de primavera, un muchacho delgado y pálido despliega un periódico sensacionalista. Sus ojos grises recorren la primera plana: «¡ASESINATO!» La imagen de una joven tendida en la calle, bañada en sangre, despierta algo en su interior. Sherlock Holmes, de apenas trece años, nunca será el mismo después de este momento.
Londres, 1867. Un joven que debería estar en la escuela recorre en cambio las calles del este de la ciudad, buscando emociones que la vida en su hogar no le ofrece. Hijo de Rose y Wilberforce Holmes, Sherlock crece en un modesto piso encima de una sombrerería en Southwark, un barrio de pobres y miserables donde la esperanza es un lujo que pocos pueden permitirse. Pero el muchacho posee un don excepcional: la capacidad de observar lo que otros no ven, de leer en los rostros, la ropa, los gestos, historias completas que revelan quiénes son las personas y de dónde vienen.
Cada día escapa de la escuela, atraviesa el río Támesis y se sumerge en las arterias abarrotadas de Londres central, donde contempla a los ricos, los famosos, los criminales y los desesperados. Su mente funciona como una máquina de observación. Nota el dedo índice calloso del soldado que estuvo en la India, la arcilla de Sussex en las botas de una mujer desconsolada, los secretos que cada paso y cada prenda de vestir revelan.
El crimen de Whitechapel —brutal, sin testigos, sin explicación— encaja como una llave en la cerradura de su inquietud. Una mujer joven, hermosa como lo fue su madre años atrás, asesinada en la oscuridad. Y nadie sabe quién lo hizo.
Cuando Sherlock corre a través de las calles de Southwark para regresar a casa, perseguido por sus propios pensamientos sobre el asesinato, algo irreversible ha comenzado. El crimen no es solo una noticia en un periódico; es el llamado a un destino que está a punto de tomar forma. La búsqueda de la verdad, violenta y hermosa a la vez, está a punto de comenzar.