Una tormenta de arena atrapa en el desierto a dos parejas que llevan vidas completamente distintas. Mientras Samir Al Fay, médico árabe, regresa con su esposa de una peregrinación a La Meca ansiando un heredero varón, una familia judía…
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Una tormenta de arena atrapa en el desierto a dos parejas que llevan vidas completamente distintas. Mientras Samir Al Fay, médico árabe, regresa con su esposa de una peregrinación a La Meca ansiando un heredero varón, una familia judía intenta cruzar el desierto ilegalmente en busca de la tierra prometida. En la noche más desgarradora de la tormenta, los partos se adelantan. Lo que ocurre en las tiendas del oasis entre granos de arena y sombras de lámparas de petróleo desata un destino que vinculará para siempre a estos hombres y sus hijos.
En 1933, una tormenta de arena sin precedentes envuelve el desierto árabe durante ocho días interminables. En un pequeño oasis rodeado de palmeras, bajo tiendas de lona iluminadas por lámparas de petróleo y un generador que ronronea en la penumbra, se entrelazan dos historias ajenas y urgentes.
Samir Al Fay es un médico moderno, reformista, que ha traído consigo los avances de Occidente: electricidad, ciencia, visión. Regresa de La Meca con su esposa Nabila después de cumplir una peregrinación sagrada con la esperanza de que Alá les conceda lo que la medicina parece negar: un hijo varón. Nabila ha dado ya tres hijas. La maternidad la ha vaciado. Teme por su vida en un nuevo parto y ha suplicado a su marido con una promesa oscura: si es otra niña, déjame morir.
De entre la tormenta emerge un desconocido: Isaías Ben Ezra, judío que huye con su esposa embarazada a bordo de dos burros. Buscan cruzar mil kilómetros de desierto para alcanzar Palestina de forma clandestina, lejos de los permisos británicos que les han sido negados. La tormenta les arrebató provisiones, agua, esperanza. Cuando llegan agonizantes a las tiendas del oasis, Samir no titubea. Acoge a estos extraños pronunciando una verdad simple: todos somos viajeros en el mismo mar.
Esa noche de madrugada, mientras el viento ruge como un cañón distante y la arena golpea las telas como granizo desde un cielo furioso, ambas mujeres entran en labor de parto simultáneamente. Lo que sucede en esas horas de agonía, de bisturíes y decisiones irreversibles sobre quién vive y quién muere, será el nudo de un destino que unirá para siempre a estos hombres. Un acto de compasión médica y un intercambio de miradas entre dos padres de distintas creencias tejerán una deuda que atravesará generaciones.