Frank Minello se retuerce de risa en el sofá mientras observa al pequeño Cicero bailar al compás de El Lago de los Cisnes. Es una mañana invernal en Nueva York cuando la diversión termina y llega Charles Pitzer, jefe de la CIA.
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Frank Minello se retuerce de risa en el sofá mientras observa al pequeño Cicero bailar al compás de El Lago de los Cisnes. Es una mañana invernal en Nueva York cuando la diversión termina y llega Charles Pitzer, jefe de la CIA. Su encargo para Brigitte Montfort, una espía de gran destreza, es contactar a un científico ruso que promete desalinizar el agua de mar a un costo imposible: un dólar por millón de galones. Si el descubrimiento es real, podría transformar el planeta. Si es mentira, podría costarle la vida a una agente.
Frank Minello no puede dejar de reír. Se retuerce en el sofá al contemplar a Cicero, el pequeño chihuahua de Brigitte Montfort, bailando al compás del Lago de los Cisnes. La risa de este redactor jefe del Morning News, amigo incondicional de la espía, llena el apartamento de la Quinta Avenida en una mañana invernal gris y fría. Pero el momento de ligereza termina cuando llega Charles Pitzer, jefe de la CIA en Nueva York, portando una misión que trasciende lo cotidiano.
La propuesta es extraordinaria: un científico ruso llamado Konstantin Yedorev, fugitivo de la URSS, ofrece a Estados Unidos un revolucionario sistema de desalinización del agua de mar. El costo promete ser irrisorio: un dólar por cada millón de galones producidos. Si es verdad, el descubrimiento podría transformar la geografía política del planeta, convirtiendo desiertos en vergeles y erradicando la escasez de agua potable. Pero la oferta carga todas las características de una operación de espionaje.
Brigitte debe trasladarse a la Estatua de la Libertad portando una copia de La Dama de las Camelias en francés. Un hombre sin rostro aún se encontrará con ella bajo el monumento. Lo que comenzó como una mañana de desayuno se convierte en el preámbulo de un juego internacional donde los riesgos no están claros, donde la lógica científica se encuentra con la lógica del espionaje, y donde una sola agente debe decidir si una promesa imposible merece la confianza de una nación.