Bajo las calles de Madrid existe otro mundo. Fermín Izquierdo, el rey del arroyo, desciende a esa oscuridad con su lámpara de carburo cada lunes, miércoles y viernes.
Descargar
Bajo las calles de Madrid existe otro mundo. Fermín Izquierdo, el rey del arroyo, desciende a esa oscuridad con su lámpara de carburo cada lunes, miércoles y viernes. A sus cincuenta y ocho años, lleva casi medio siglo buscando oro entre los fangos: anillos rotos, pendientes, monedas que la ciudad ha perdido. Una profesión que aprendió de la calle tras quedarse huérfano a los trece años. Este es el relato de una vida tejida entre búsqueda, paciencia y orgullo.
Madrid alberga una fiebre del oro distinta a la del lejano oeste. No es Eldorado, sino las alcantarillas y arroyos de la capital, donde algunos buscadores rastrean lo que la ciudad ha perdido: anillos, pendientes, monedas. Fermín Izquierdo Cerrillo nació en 1928 en Tetuán, en una época donde los pobres escarbaban en basuras en busca de lo que alimentara o vendiera. Dejó la escuela a los trece años, poco después de que muriera su madre por pulmonía. Desde entonces rastreó en arroyos y alcantarillas, convirtiéndose en lo que su gremio llama el rey del arroyo.
A los cincuenta y ocho años, Fermín sigue bajando bajo las calles cada lunes, miércoles y viernes con su lámpara de carburo, su azadón y paciencia infinita. Las alcantarillas son su oficina: galerías de bóveda donde se equilibra sobre andenes mojados, donde el agua fluye en tonos marrón pardusco y los techos limitan el espacio. Allá abajo, donde el ruido de la ciudad es un rumor lejano, Fermín busca con las manos, remueve fangos, trepa por tubos de medio metro de diámetro y se sumerge en agua helada.
El relato de Fermín es el de quien aprendió en la calle lo que las aulas nunca enseñaron: fundir metales, desatascar tuberías, distinguir el brillo del oro en la oscuridad. De quien ha dormido bajo puentes por no dormir de prestado, fue apuñalado dos veces y entregó un arma a la policía. Un hombre que presume de conocer un poco de todo, que cita a Sócrates, cuya virtud y defecto son el orgullo.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.