Exhausto por cruzar el desierto, Derek Miles llega a un remoto apeadero ferroviario donde encuentra a Luisa Tobey, una joven que ha presenciado un asesinato.
Descargar
Exhausto por cruzar el desierto, Derek Miles llega a un remoto apeadero ferroviario donde encuentra a Luisa Tobey, una joven que ha presenciado un asesinato. Mientras aguardan el próximo tren, se ven atrapados en una conspiración de robo ferroviario donde explosivos, secretos y destinos se entrelazan.
Después de cruzar cuarenta millas de desierto bajo un sol implacable, Derek Miles llega casi derrumbado. La sed lo consume, la fatiga lo vence, pero en el horizonte divisa la salvación: un pequeño apeadero ferroviario. Miles llega hasta allí movido por pura voluntad y se refresca en el tanque de agua, buscando alivio de aquel tormento inimaginable. Luisa Tobey emerge entonces del cobertizo. La joven, de apenas veintidós años, le advierte en susurros que hay un asesino en la estación. Hace tres horas, un pasajero mató al empleado ferroviario con dos disparos precisos. Luisa presenció cómo ese hombre, tras cometer el crimen, cortó deliberadamente los cables telegráficos, aislando completamente la estación de toda comunicación. Ahora el asesino duerme adentro, saciado de whisky, junto a los restos de su víctima. Derek, pese a su extremo agotamiento, no vacila. Recupera su revólver y camina hacia el edificio. El confrontamiento es breve: dispara tres veces y el hombre cae instantáneamente. Pero mientras descubren el cadáver del empleado, una trama de magnitudes mayores comienza a revelarse. A varios kilómetros, en un puente ferroviario sobre un precipicio torrentoso, dos hombres trabajan en la penumbra. Herb Caine, experto en explosivos con siete años de experiencia en penitenciarías, y Softy Toots colocan cargas de dinamita en las vigas del puente. Planean derribarlo cuando un tren específico pase, para asaltar los vagones que transportan una fortuna. Caine calcula con precisión cada mecha, asegurando detonación simultánea. Pero el destino interviene brutalmente. Cuando enciende las últimas mechas, Caine sufre un accidente, queda colgando cabeza abajo sobre el abismo, y las explosiones que él encendió lo arrastran hacia la muerte. Derek y Luisa permanecen en el apeadero, aguardando el próximo tren bajo el calor abrasador. Durante las horas que comparten, sus historias personales se entrelazan. Luisa fue expulsada del tren anterior por falta de dinero, un acto de humillación que la marcó. Algo más oscuro impide que desembarque en la próxima estación. Derek es un hombre acostumbrado a sobrevivir en condiciones extremas. Lo que comienza como un encuentro fortuito se transforma en un entrelazamiento de destinos donde conspiraciones ferroviarias, crímenes y secretos personales convergen en el corazón del desierto.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.