En una madriguera excavada bajo tierra vive Mari, una joven de dieciocho inviernos, con su madre Leda, una de las Mujeres Lunares. Mientras dibuja las historias mitológicas que su madre le cuenta con gracia, descubre que hereda poderes…
Descargar
En una madriguera excavada bajo tierra vive Mari, una joven de dieciocho inviernos, con su madre Leda, una de las Mujeres Lunares. Mientras dibuja las historias mitológicas que su madre le cuenta con gracia, descubre que hereda poderes lunares que aún no domina. Esta noche, bajo la primera luna llena de la primavera, Mari debe participar en un ritual del clan que revelará los secretos que protegen a su mundo de la transformación nocturna.
Las risas femeninas resuenan en la madriguera subterránea. Mari dibuja mientras su madre Leda le cuenta historias antiguas, las mismas que generaciones de Mujeres Lunares han transmitido a sus hijas. La joven captura en sus ilustraciones no solo lo que oye, sino lo que interpreta: Narciso con aspecto de tonto, Eco aburrida de su vanidad. Entre bromas y ternura, se teje una relación que trasciende lo ordinario, un vínculo entre dos seres que comparten un secreto.
Leda es una de las Mujeres Lunares, sacerdotisas de un antiguo culto que mantiene en equilibrio a su pueblo. Bajo la luna llena, se transforma para purificar a los miembros del clan de las Fiebres Nocturnas, esa furia que consume a los hombres lunares durante las noches. Es un deber que se cumple en madrigueras ocultas, un conocimiento guardado incluso de los propios integrantes del clan. Solo las mujeres comprenden lo que debe hacerse para mantener la paz.
Mari hereda estos poderes de su madre, pero aún no sabe gobernarlos. Cuando dibuja, sus manos obedecen con precisión; cuando intenta invocar la magia lunar, fracasa. Su madre le asegura que es cuestión de paciencia y práctica, que su complejidad —su mente, sus capacidades, sus poderes— la distingue, la hace más lenta en su aprendizaje pero más profunda en su potencial futuro.
Esta primavera, todo cambia. La primera luna llena trae consigo un ritual importante del clan, y Leda le pide a Mari que participe, que se ponga la corona de doncella lunar tejida con sus propias manos. Mari debe acompañar a su madre en un acto que la expondrá no solo a su propio poder incontrolable, sino a los secretos que comparten: una verdad que el clan nunca debe descubrir sobre quién es realmente Mari, sobre lo que es capaz de ser.
En el silencio de la madriguera, bajo la luz de los hongos que crecen como lámparas vivientes en sus paredes, se teje una historia de transformación, de poderes heredados y de amor entre madre e hija. Es también la historia de secretos peligrosos, de un mundo donde la luna llena determina el destino, donde las mujeres cargan con el peso invisible de proteger a su pueblo.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.