Cuando vuelve a echar la red al aire y el aire se escapa entre las mallas, comienza este viaje poético por los territorios del cambio continuo. Una exploración de la transformación permanente donde la quietud es movimiento elevado al…
Descargar
Cuando vuelve a echar la red al aire y el aire se escapa entre las mallas, comienza este viaje poético por los territorios del cambio continuo. Una exploración de la transformación permanente donde la quietud es movimiento elevado al infinito, donde el silencio contiene palabras y donde cada gesto en la materia —un árbol que quiere volar, una mariposa que ilumina nubes, el olvido como semilla de renacimiento— revela el orden oculto de las fluctuaciones que sostienen la existencia.
Cuando vuelve a echar la red al aire y el aire se escapa entre las mallas, mientras los pájaros agonizantes caen en la arena quemada por el sol, comienza este libro de poesía un viaje persistente por los territorios del cambio y la transformación. Sostenido por epígrafes de Prigogine sobre estructuras disipativas y fluctuaciones que generan orden en el no equilibrio, el volumen explora cómo la materia —el agua, el viento, la luz— nunca permanece en un estado fijo sino que fluye entre estados de movimiento y aparente quietud.
Los poemas avanzan por paisajes donde la naturaleza se presenta en momentos de crisis: fuentes secas que albergan manantiales ocultos, olas que desafían sus propias leyes, árboles que desean volar. Cada imagen busca captar ese instante fronterizo donde las formas se disuelven, donde el lenguaje mismo se vuelve insuficiente pero persiste en su intento. Entre los versos dedicados a artistas plásticos —esculturas de Adriana Veyrat y Martín Chirino que transforman el espacio en movimiento— emerge la pregunta recurrente: ¿dónde habita la verdad cuando todo fluctúa?
El libro no ofrece respuestas apacibles. En cambio, avanza reconociendo que la muerte atraviesa cada transformación, que el olvido precede al renacimiento, que bajo la absoluta nieve existe un leve pensamiento. Los poemas finales, algunos dedicados a escritores y amigos desaparecidos, aceptan que la vida se desvanece en la vía irreversible, que la ignorancia devora los restos, que nada permanece excepto el acto de persistir en la contemplación.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.