Mientras Nero Wolfe prueba distintas marcas de cerveza en su oficina neoyorquina, buscando una bebida potable que sustituya sus clandestinas existencias de contrabando, aparece un visitante inesperado.
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Mientras Nero Wolfe prueba distintas marcas de cerveza en su oficina neoyorquina, buscando una bebida potable que sustituya sus clandestinas existencias de contrabando, aparece un visitante inesperado. Trae consigo a María Maffei, una mujer de origen italiano que trabaja como ama de llaves en Park Avenue. Su hermano Carlo, orfebre de talento caído en desgracia durante la depresión, desapareció hace dos días tras una llamada telefónica en la que prometía encontrarse con alguien. Intrigado por el misterio y por la determinación de María, Wolfe acepta el caso.
La novela comienza en la oficina de Nero Wolfe, donde el detective neoyorquino se dedica a una tarea inusual: probar diferentes marcas de cerveza para encontrar una que merezca sustituir los barriles de contrabando guardados en su sótano. Wolfe ha decidido reducir su consumo diario de seis litros a cinco, aunque nadie realmente cree que cumpla su palabra. Mientras Archie Goodwin, su secretario, lo ayuda en la tarea, suena el timbre de la puerta.
Llega Fred Durkin, un detective privado que alguna vez trabajó para Wolfe. Ahora, en tiempos de depresión económica, solo cobra por los días que trabaja y sus circunstancias han empeorado. Durkin viene acompañado de María Maffei, una mujer de origen italiano que trabaja como ama de llaves en un apartamento de Park Avenue.
El caso que María presenta es desolador: su hermano Carlo, orfebre que durante años ganó bien haciendo trabajos para Rathburn & Cross, ha desaparecido. La depresión lo dejó sin empleo y pasó a depender de su hermana. Desanimado, decidió regresar a Italia y María le pagó el pasaje. Pero Carlo cambió de opinión, diciendo misteriosamente que no necesitaría más dinero y que pronto estaría en condiciones de devolverle todo lo prestado.
El lunes por la noche, Carlo fue citado a cenar con su hermana en un restaurante italiano de Prince Street donde solían verse. Pero antes de salir de su pensión en Sullivan Street, recibió una llamada. Quien la atendió lo escuchó excitado, prometiendo encontrarse con alguien a las siete y media. Carlo nunca llegó a la cita con su hermana y desde entonces no se sabe nada de él.
Wolfe, movido por la urgencia de María y su disposición a pagar, encarga a Archie investigar: debe visitar la pensión, hablar con la muchacha que escuchó la llamada, examinar la habitación de Carlo y buscar cualquier pista que revele qué sucedió aquella noche.