Ulrika, una vampira lahmiana, se ve atrapada en los cálculos políticos de su hermandad. Tras un ataque que obliga a todas a asumir nuevas identidades, ella debe quedarse en Nuln bajo las órdenes de la condesa Gabriella.
Descargar
Ulrika, una vampira lahmiana, se ve atrapada en los cálculos políticos de su hermandad. Tras un ataque que obliga a todas a asumir nuevas identidades, ella debe quedarse en Nuln bajo las órdenes de la condesa Gabriella. Mientras anhela libertad y amistades verdaderas, descubre que sus deseos chocan con los designios de sus superiores. El precio que ya ha pagado —la muerte de alguien a quien amó— la marca profundamente.
En la sala de la dama Hermione, mientras ésta comunica a la condesa Gabriella que ha perdido su título y su nombre, Ulrika observa cómo todo cambia y sin embargo permanece igual. Las lahmianas —hermandad de vampiras de Nuln— se ven obligadas a asumir nuevas identidades tras un ataque que casi las delata ante los cazadores de brujas. Cada hermana recibe un disfraz, un linaje falsificado, cuentas bancarias nuevas y documentos forjados; cada detalle orquestado para que desaparezcan sin dejar rastro alguno.
Gabriella, la condesa, debe abandonar su legado en Sylvania para quedarse en Nuln como regente de un burdel. Ulrika, su vampira de confianza, la acompañará. Pero lo que agobia a Ulrika no es el cambio de decorado, sino el precio ya pagado: la muerte de Friedrich Holmann, templario cazador de brujas que salvó su vida y al que ella salvó a su vez.
Cuando sus caminos se cruzaron investigando un asesinato, Holmann y Ulrika descubrieron que ambos poseían honor y debilidad. Él se enamoró de lo que parecía ser una cazadora de vampiros. Ella, a su pesar, se enamoró de su integridad. Pero la naturaleza vampírica no permitía matices: no podía dejar vivir a quien conocía su verdad, ni esclavizar al único hombre que la vio como igual. Gabriella eligió por ella. Ejecutó a Holmann con frialdad, asegurándose de que Ulrika aprendiera la lección: en la hermandad, la lealtad a la línea de mando está por encima de todo, incluso del amor.
Mientras pasea por el jardín nocturno de Hermione, Ulrika comparte con Famke —otra vampira cautiva— fantasías de fuga: caballos, caminos abiertos, libertad. Pero es ilusión. La supervivencia vampírica exige ataúdes, esclavos de sangre, carruajes. No hay escape verdadero, solo jaulas doradas de diferentes formas.
Cuando Gabriella la llama para marcharse, Ulrika entiende que ha comenzado una nueva fase de cautiverio. Su señora le asegura que habrá compañía —docenas de esclavos de sangre—, pero eso no es lo que Ulrika busca. Desea iguales, amistades verdaderas, no siervos enajenados. Gabriella, suavizando su tono, le advierte que tales amistades son raras entre vampiras, donde la competencia por poder devora todo. Ulrika seguirá a su señora sumida en la desolación, cargando el peso de haber amado a quien nunca debió amar.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.