Mises examina desde Ginebra, en los años finales de los treinta, cómo las políticas económicas intervencionistas conducen inexorablemente al totalitarismo y la guerra.
Descargar
Mises examina desde Ginebra, en los años finales de los treinta, cómo las políticas económicas intervencionistas conducen inexorablemente al totalitarismo y la guerra. Su argumento desafía una confusión generalizada: mientras sociedades occidentales adoptan controles estatales bajo apariencia de progreso, culpan al capitalismo cuando la verdadera raíz del conflicto yace en el nacionalismo económico. El economista austriaco sostiene que solo en un mundo de libre comercio y capitalismo puro existe la posibilidad de paz duradera.
Ludwig von Mises escribió este ensayo durante su exilio en Ginebra, entre 1938 y 1939, en los umbrales de la Segunda Guerra Mundial. El libro examina cómo la política económica genera guerra. Traza una línea directa desde medidas técnicas de intervención —aranceles, controles de precios, nacionalismo mercantil— hasta el totalitarismo y el conflicto armado. A través de un prefacio penetrante, Mises establece que los economistas deben responder una sola pregunta: ¿producen los métodos propuestos los efectos deseados? Esta perspectiva desafía el dogmatismo que rechaza cualquier crítica como traición nacional. Quien cuestiona los salarios mínimos no es enemigo de los trabajadores, sino alguien que señala caminos más efectivos hacia su prosperidad. Del mismo modo, advertir sobre los peligros del aislacionismo no es traición patriótica. Mises identifica el problema central: el público confunde causa con efecto. Cuando economías se estancan tras décadas de intervención, buscan culpables y acusan al capitalismo, ignorando que las políticas que lo obstaculizan son la raíz verdadera. El nacionalismo económico se presenta como defensa legítima cuando en realidad abre la puerta a la guerra. Un gobierno que domina la economía interna requiere necesariamente aislarla del exterior. Donde hay intervención doméstica, el proteccionismo es inevitable. La autarquía perseguida por gobiernos nacionalistas no se logra pacíficamente. Los ciudadanos de estados intervencionistas tienen incentivos materiales para expandir territorios, pues el poder estatal concentrado promete ventajas mediante la conquista. En sistemas de libre comercio, la anexión carece de beneficio; bajo el estatismo, es motor de conflicto.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.