Eleanor Wentworth, una asesora laboral de familia adinerada, se encuentra atrapada entre la pasión y la incertidumbre cuando Sandor Christofides, un millonario griego de origen humilde, le propone matrimonio.
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Eleanor Wentworth, una asesora laboral de familia adinerada, se encuentra atrapada entre la pasión y la incertidumbre cuando Sandor Christofides, un millonario griego de origen humilde, le propone matrimonio. Tres meses de cortejo cargado de tensión sensual culminan en una velada romántica donde él le ofrece diamantes y promesas, pero ella se debate entre el deseo que despierta en ella y las dudas sobre si realmente la ama como mujer o si es solo un movimiento estratégico en su mundo de negocios.
En un exclusivo restaurante de Boston, Eleanor Wentworth experimenta una extraña dualidad: la elegancia de su vestido de Armani negro contrasta con la inquietud que le provoca la mano de Sandor Christofides en su espalda. Han pasado tres meses desde que este hombre comenzó a ocupar su vida, tres meses en los que ha descubierto una parte de sí misma que siempre ignoró.
Eleanor pertenece a un mundo de herederos y conexiones, pero rechaza sus superficialidades. Su carrera como asesora laboral, humilde frente a los estándares de su clase, le importa más que los contactos que otros matarían por tener. Sandor, en cambio, ha conquistado su imperio con las manos ásperas que llevan cicatrices de un pasado muy distinto. Él exige lo mejor en todo, y sin embargo sigue invitándola a salir, sigue tocándola con posesión apenas contenida.
La noche que Eleanor creía destinada al placer físico que tanto desea toma un giro inesperado. Cuando el anillo de diamantes aparece sobre la mesa, entre violinistas y rosas rosas, Sandor le propone matrimonio. Pero ella no puede responder con alegría. La oscuridad en sus ojos depredadores despierta preguntas inquietantes: ¿la desea como mujer, o simplemente como la hija de un padre cuyo imperio empresarial se enlazaría con el suyo? ¿Por qué reprime la sexualidad que ella siente pulsando en cada gesto?
Eleanor enfrenta a Sandor con una franqueza que lo toma por sorpresa. Sus creencias tradicionales griegas sobre el honor y el matrimonio chocan con la honestidad de una mujer que rechaza tabúes. Cuando él insiste en que es virgen, ella lo contradice violentamente. Sandor expresa entonces una verdad inquietante: la desea profundamente, pero está dispuesto a esperar el matrimonio.
En este juego de poder, deseo y dudas, dos personas chocan: una que exige certeza antes de entregar su cuerpo, otra que no puede entregar su corazón sin saber si es realmente amada o solo usada.