Francesca cumple dieciocho años en la orilla del lago de Como. Su padre le advierte sobre el precio de la libertad. En una barca en el centro del agua, donde nadie puede escuchar, ella le confía a su hermana Claudia un plan que ha estado…
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Francesca cumple dieciocho años en la orilla del lago de Como. Su padre le advierte sobre el precio de la libertad. En una barca en el centro del agua, donde nadie puede escuchar, ella le confía a su hermana Claudia un plan que ha estado germinando: matarán a Margherita, la mujer que arruinó a su madre, antes de que termine el verano. Las dos hermanas, unidas por la traición del padre y el odio compartido, trazan el asesinato como un juego de lógica y paciencia.
En el umbral de la mayoría de edad, Francesca Ventura recibe del padre un aviso que no comprenderá del todo hasta años después: la libertad trae el peso de sus propias consecuencias. A los dieciocho años, en un lago de aguas serenas en el corazón de Lombardía, ella y su hermana Claudia sellan en susurros un pacto que marcará el curso de sus vidas. Margherita es la causa. La amante del padre, una mujer de belleza incómoda y risa arrebatadora, se ha instalado en Villa Margherita como si siempre hubiera pertenecido a ese lugar de piedra y verdor junto al lago de Como. Su presencia ha despedazado la familia: la madre, una pianista de gestos etéreos, se ha retirado a Florencia, abandonada y humillada. Las dos hijas, que alguna vez fueron distintas, ahora comparten un único sentimiento transformado en certeza: el odio. Francesca y Claudia comienzan a tejer un plan con la precisión de quienes no tienen nada más que perder. Investigación en bibliotecas sobre ahogamientos previos en el lago. Cálculos sobre cómo simular un accidente. La conspiración crece en las sombras de la casa, en las miradas intercambiadas, en los susurros nocturnos. La barca en el centro del agua se convierte en su confesionario clandestino. Las montañas que rodean el lago, los truenos de las tardes de verano, los castaños que se agitan con el viento: todo parece cómplice de su intención. La atmósfera de la novela respira sofocación elegante. Villa Margherita es un espacio hermoso y asfixiante, impregnado del perfume de Margherita, de su risa, de su existencia irremediable. Francesca lo detesta todo: los muebles, las cortinas, hasta el aire que respira en las habitaciones. La casa y la mujer son una sola tragedia. Este es un relato sobre la conspiración entre hermanas, sobre cómo el amor familiar puede transformarse en complicidad. Una novela que examina la corrupción del idealismo adolescente en un contexto de lujo italiano, donde los sentimientos hierven en silencio bajo una pátina de cortesía y belleza.