En lo profundo de la noche, el derrumbe de una estructura trepidante rompe el sueño de un muchacho. Su habitación se desmorona mientras sus padres tratan de salvarlo; una figura oscura vestida con traje y tentáculos surge del vacío para…
Descargar
En lo profundo de la noche, el derrumbe de una estructura trepidante rompe el sueño de un muchacho. Su habitación se desmorona mientras sus padres tratan de salvarlo; una figura oscura vestida con traje y tentáculos surge del vacío para arrastrar a su madre hacia la oscuridad. El niño, atrapado y paralizado, presencia el horror sin poder hacer nada. Años después, en las cavernas subterráneas de un reino antiguo, aparecen luces misteriosas en el cielo. Las Escrituras Proféticas hablan de un elegido que debe seguirlas y superar siete pruebas mortales para traer la salvación a su pueblo, aunque ello le cuesta la vida.
En la noche, un ruido grave emerge de las entrañas de la tierra y hace vibrar la cama donde duerme un muchacho. No es sonido de pesadilla: es real. Su habitación se desmorona. Los muros ceden, el suelo se inclina en ángulos imposibles. Su madre aparece con terror en los ojos, su padre se sujeta del marco de la puerta. El chico intenta escapar pero queda atrapado por la cama que lo empotra contra la pared. Entonces ve a su madre levitando cerca del vacío, sus manos resbalando sobre el yeso mientras una fuerza invisible la arrastra. Una figura surge de la oscuridad: vestida con traje oscuro y casco, con tentáculos brotando de su cabeza. El chico comprende que es la muerte. Ve desaparecer a su madre en el vacío, paralizado por el horror.
Años después, en los túneles cavados en el corazón de una colina, el Señor de Lecaun y sus consejeros descubren una señal en pergaminos. Las luces han llegado a los cielos. Según las Crónicas Proféticas, un elegido debe seguirlas a través del Bosque Prohibido, enfrentarse a la morada de los dioses y superar siete pruebas de magnitud letal. Solo derramando su sangre traerá salvación a un pueblo hambriento y desesperado.
El anciano Señor está dispuesto a partir. Es su deber. Pero su hijo, Alberth, se ofrece en su lugar. Demasiado joven, demasiado asustado, aunque lleva toda la vida preparándose para esto. Mientras se viste con ropas bastas y se ciñe la espada, su padre lo retiene en la oscuridad. Le advierte algo que nadie esperaba: no todos los dioses son buenos. No todos los que parecen dioses lo son. Alberth parte hacia un destino que probablemente no comprende.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.