Lily McGuire besa cada mañana la fotografía de su esposo fallecido antes de dirigirse a Richmond Pharmaceuticals. Como CEO, controla cada aspecto de la empresa con pulso firme, mientras sigue las últimas instrucciones de Robbie: trabajar…
Descargar
Lily McGuire besa cada mañana la fotografía de su esposo fallecido antes de dirigirse a Richmond Pharmaceuticals. Como CEO, controla cada aspecto de la empresa con pulso firme, mientras sigue las últimas instrucciones de Robbie: trabajar sin descanso y vivir plenamente. La llegada de Alexander Richmond, el nuevo propietario multimillonario, desata una atracción inmediata. Entre ellos surge una tensión ardiente que desafía los límites del poder corporativo y la vulnerabilidad personal que Lily ha guardado celosamente tras su armadura profesional.
Cada mañana, Lily McGuire sostiene la fotografía enmarcada de su esposo Robbie, fallecido dieciocho meses atrás, y pronuncia las palabras que han estructurado su vida desde entonces: buenos días. Robbie murió bajo sus brazos, en el silencio de la madrugada, dejando tras de sí un conjunto de instrucciones finales que ella ha hecho suyas con devoción monástica. Mantente ocupada, le decía su voz en los mensajes de audio. No tomes prisioneros. Vive. Y ella lo ha hecho, canalizando su dolor en una obsesión absoluta con Richmond Pharmaceuticals, donde se ha convertido en CEO en apenas dieciocho meses. Alexander Richmond entra en el edificio que lleva su nombre sin la ternura que define a Lily. Heredero de un imperio empresarial, viene a tomar posesión de la joya de su corona y a demostrar que supera al padre que lo despreciaba. Su primer encuentro con Lily ocurre sin previo aviso: una rubia de vestido rojo, tacones de charol, que dirige a su equipo con el hierro en la voz mientras gesticulan los hombres ante sus órdenes. La atracción es instantánea y volcánica. Pero lo que despierta en Alexander no es solo el deseo físico, sino el reconocimiento de alguien que sabe cómo gobernar. En la sala de juntas, frente a frente, el enfrentamiento entre ambos adquiere nuevas dimensiones. Lily domina cada estadística, cada decisión, cada estrategia. Ha sacrificado años de su vida para asegurar que ningún directivo pueda cuestionarla. Alexander, acostumbrado al control absoluto, descubre que ella lo comparte con nadie. Su primer encuentro es una danza de provocación donde ambos tiran del hilo de un juego que puede destrozar todo lo que cada uno ha construido. Porque Alexander viene con planes que requieren reorganizar el poder en la empresa. Y Lily no cede nunca. Entre ellos flota la pregunta que ninguno formula: ¿qué sucede cuando dos personas acostumbradas a gobernar descubren que desean ser gobernadas por la otra? La atracción sexual es evidente e inmediata. Pero bajo la superficie, Lily guarda un secreto que trasciende su rol profesional: un duelo silencioso que vuelve cada noche a su apartamento, donde Robbie sigue vivo en las esquinas oscuras, en los mensajes de voz, en el hueco de la cama que nadie ha vuelto a ocupar.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.