Una reflexión sincera sobre cómo la publicación de un libro y el descubrimiento de las redes sociales transformaron la vida de un hombre de setenta y un años.
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Una reflexión sincera sobre cómo la publicación de un libro y el descubrimiento de las redes sociales transformaron la vida de un hombre de setenta y un años. A través de viajes por toda España y encuentros inesperados, el autor descubre una plataforma para la libertad de expresión, conectando con miles de ciudadanos que ven en él una voz honesta, ajena al poder político, capaz de hablar sobre lo que realmente preocupa al país.
En un restaurante de un pueblo gallego, cuando le piden que pague su comida con dinero en efectivo porque no aceptan tarjetas de crédito, Miguel Ángel Revilla se percata de que habita una realidad distinta a la que muchos españoles experimentan. Así comienza este relato de un septuagenario que, tras publicar su primer libro, ha visto transformarse su vida de manera inesperada. Lo que fue una sorpresa editorial se convirtió en fenómeno: veinticinco ediciones en dieciocho meses del libro publicado por Espasa en abril de 2012. Pero el verdadero cambio llegó cuando una editora lo convenció de abrirse una cuenta en Twitter. Renuente a las nuevas tecnologías, Revilla descubrió entonces una herramienta de expresión sin censura: una ventana directa hacia cientos de miles de ciudadanos que, lejanos del poder político, encontraban en sus palabras una voz honesta. A través de estas páginas, el lector acompaña al autor en su recorrido por una España que persiste en cambio. Desde pueblos pequeños de Galicia hasta las termas de Orense, desde un asador en Pontevedra hasta las islas Cíes. En cada parada, anécdotas que revelan tanto la España que permanece atrapada en viejas prácticas caciquiles como la España que despierta a nuevas formas de comunicación. Una tarde de pesca con su hija y sus sobrinos entre las bateas de mejillones. Una matriarca gallega que lo agarra del brazo indignada porque ha comido en un restaurante que no pertenece a su familia. Un alcalde detenido horas después de una conferencia sobre la corrupción. El relato también es testimonio de cómo la responsabilidad de quien tiene voz se multiplica en la era de internet. Revilla recibe cientos de cartas de españoles que sufren desahucios, estafas de preferentes, despidos. Ven en él la solución a sus problemas, pero él es consciente de ser apenas una gota de agua. Su propósito, explica, es remover conciencias. Es el reflejo de un hombre que descubre, pasados los setenta, que la vida puede reinventarse.