Una joven viaja en la garra de un dragón sobre océanos sin fin, buscando un remedio para la maldición que transformó al príncipe Adhárel. Treinta días de vuelo nocturno, cada amanecer trayendo el cambio inevitable.
Descargar
Una joven viaja en la garra de un dragón sobre océanos sin fin, buscando un remedio para la maldición que transformó al príncipe Adhárel. Treinta días de vuelo nocturno, cada amanecer trayendo el cambio inevitable. En las aguas del sur, hacia Trono de Piedra y una sabia anciana que quizás conozca el camino de regreso. Pero el tiempo apremia: antes del vigésimo primer cumpleaños del príncipe, todo habrá terminado.
En un reino donde los hechizos alteran el destino, un joven príncipe recibe un don terrible de un viejo sentomentalista: la capacidad de detectar venenos y traiciones. Usa este don para proteger a su hermana mayor, la nueva reina, de los asesinatos que urden sus propias hermanas. Pero cuando ella desconfía de él, se ve forzado a revelar su don, y la magia que lo marcó lo transforma en dragón, exiliándolo de su propio reino.
Años después, una joven llamada Duna viaja en las garras del dragón sobre océanos sin fin. El dragón es Adhárel, el príncipe que fue, atrapado entre dos formas: humano al amanecer, bestia alada cada noche. No lo abandona. Juntos emprenden un viaje hacia Trono de Piedra, la última isla del sur, donde vive la Dama Cloto, una sabia anciana que según la leyenda ha vivido durante siglos y nada olvida.
El tiempo corre contra ellos. El príncipe tiene hasta su vigésimo primer cumpleaños para encontrar al sentomentalista que lo maldijo y romper el encantamiento. De lo contrario, su reino quedará sin rey, vulnerable a ataques externos. Durante treinta noches, Adhárel vuela mientras Duna se sostiene de su garra. Cada amanecer llega como crisis: el dragón debe alcanzar tierra firme antes de que el primer rayo de sol lo devuelva a su forma humana.
En Trono de Piedra, entre centenares de peregrinos que aguardan turno para hablar con la Dama Cloto, comienza la verdadera búsqueda. Pero la maldición no es solo un acertijo a resolver: es la consecuencia de un don que se convirtió en condena, de un príncipe que eligió la soledad para proteger a quienes lo rechazaron.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.