En el convento de Nuestra Señora de Atocha, la escritora María de Zayas es citada por la Inquisición en mayo de 1649. El inquisidor le presenta un trato: identificar al autor de unos versos sediciosos contra el rey Felipe IV a cambio de no…
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En el convento de Nuestra Señora de Atocha, la escritora María de Zayas es citada por la Inquisición en mayo de 1649. El inquisidor le presenta un trato: identificar al autor de unos versos sediciosos contra el rey Felipe IV a cambio de no proseguir con la investigación de sus propias y controvertidas novelas. Así comienza una persecución por los entresijos de la corte madrileña, donde la autora del Decamerón español deberá interrogar a músicos, poetas y cortesanos para desentrañar quién se atrevió a insultar al monarca.
En mayo de 1649, María de Zayas es convocada al convento de Nuestra Señora de Atocha, no por sus célebres Novelas amorosas y ejemplares, que desde 1637 circulaban bajo el acusador nombre de Decamerón español, sino por un asunto urgente: identificar al autor de unos versos que critican despiadadamente al rey Felipe IV y su válido Olivares. El inquisidor Manfredo Hernando le tiende un trato: ayudarle en la investigación y sus propias obras dejarán de ser escrutinizadas, al menos hasta que otro juez tome su cargo.
María de Zayas, una mujer de edad madura que ha desafiado todos los límites del mundo literario español al escribir sobre el placer de las mujeres y su capacidad de decisión moral, acepta el encargo. No por temor, sino porque reconoce en él una oportunidad de ejercer una influencia silenciosa a través de sus conexiones en los círculos artísticos. Su investigación la lleva por los pasillos del Alcázar, por las cámaras de músicos, poetas y cortesanos.
La primera visita es a Juan Hidalgo de Polanco, maestro de música de la corte y compositor de zarzuelas. Un hombre aparentemente intocable, bien situado en el favor del rey y familiarizado con el Santo Oficio. Lo que comienza como un interrogatorio sobre lealtades se convierte en un delicado baile de palabras, donde cada pregunta esconde otra y la verdad se entrelaza con la política palaciega, el orgullo herido y los secretos de una corte en decadencia.