En un salón de actos de Lothbrook, Alexandra Westfall rechaza bruscamente los avances de Ambrosio Worthing, un célebre libertino de Londres, con un rodillazo que lo deja sin aire.
Descargar
En un salón de actos de Lothbrook, Alexandra Westfall rechaza bruscamente los avances de Ambrosio Worthing, un célebre libertino de Londres, con un rodillazo que lo deja sin aire. La joven, de veintidós años y decidida a vivir sin ataduras matrimoniales, no sabe que su padre invitó a este seductor a quedarse en la finca familiar. Lo que comienza como un enfrentamiento en la pista de baile se convierte en un juego de poder donde la amenaza de un escándalo fabrica una tensión imposible de ignorar.
Alexandra Westfall vive en Lothbrook con la determinación de no casarse nunca. A los veintidós años, ya ha sufrido el abandono de un amor juvenil que eligió dinero sobre sentimiento, y ese recuerdo la mantiene resuelta a gobernar su propio destino. Con el apoyo de su padre, el Conde de Rockford, ella disfruta de una libertad poco común: puede bailar el vals, montar libremente y rechazar cortejadores sin temor.
Su complicidad con Perdita Darby, su mejor amiga, es el antídoto perfecto contra el tedio de las convenciones. Juntas, conspiran para permanecer solteras. Pero todo cambia la noche en que rechaza los avances de un hombre en los jardines del salón. Su reacción visceral—un puntapié certero—la deja temblando, consciente de haber cometido una indiscreción que podría comprometer su reputación.
Ese hombre es Ambrosio Worthing, un libertino londinense cuya reputación es legendaria: sabe exactamente cómo seducir a una mujer. Cuando se encuentran bajo la mirada de las matronas vigilantes, Alexandra descubre que su padre ha invitado a este seductor a quedarse quince días. La noticia la horroriza. Lo que más la desconcierta es Ambrosio mismo: sus ojos oscuros, su sonrisa cargada de intención, la manera en que sus labios rozan su muñeca en un gesto que resulta incendiario.
Cuando la arrastra a bailar el vals, Alexandra se encuentra atrapada entre la repulsión y un deseo inesperado. Sus palabras son descaradas, su proximidad abrumadora. Pero al final de la música, él pronuncia palabras que congelan su sangre: si ella advierte al Conde sobre su conducta, él contará que ya la ha seducido, y su padre la obligará a casarse con él.
Es un chantaje envuelto en galantería, una trampa tejida por alguien que ve en ella algo más que un pasatiempo. Alexandra se encuentra entonces en una encrucijada: mantener silencio y permitir que el libertino juegue con ella, o enfrentar las consecuencias de revelar la verdad. Ninguna opción es segura cuando el hombre que la amenaza es tan cautivador como peligroso.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.