En la Inglaterra medieval de Enrique II, un joven arquero de Locksley es acusado falsamente de matar un ciervo del rey durante un concurso de tiro.
Descargar
En la Inglaterra medieval de Enrique II, un joven arquero de Locksley es acusado falsamente de matar un ciervo del rey durante un concurso de tiro. Huyendo de la justicia, se refugia en los bosques de Sherwood donde se convierte en líder de una banda de proscritos. Junto a otros desterrados injustamente, Robin Hood funda una cofradía que roba a los nobles y poderosos para socorrer a los necesitados. Sus aventuras por la floresta, sus enfrentamientos y sus encuentros casuales trazan el retrato de un hombre que desafía las leyes para restaurar la justicia entre los desvalidos.
En la floresta de Sherwood, durante el reinado del rey Enrique II, germina la leyenda de un hombre cuyo nombre se convirtió en símbolo de rebelión contra la injusticia.
Robin Hood es un joven arquero de sangre ardiente que, en una mañana de mayo, se dirige al concurso de tiro de Nottingham con la esperanza de ganar fama y un tonel de cerveza. En su camino por el bosque encuentra a guardabosques del rey que se burlan de su juventud e inexperiencia. Ofendido por el desprecio, Robin apuesta que puede abatir al ciervo más grande a más de sesenta metros de distancia. Lo consigue con un disparo certero, pero su triunfo genera la ira de sus burladores. Cuando uno de ellos intenta matarlo por envidia, Robin se ve obligado a defenderse y mata al guardabosques.
Este acto, cometido en legítima defensa, lo convierte en forajido. El precio de su cabeza crece mientras Robin se refugia en las profundidades de Sherwood, donde, en el transcurso de un año, se unen a él cientos de hombres arrebatados por la injusticia: cazadores que fueron perseguidos por alimentar a sus familias, campesinos despojados de sus tierras, víctimas de abades rapaces y terratenientes sin escrúpulos. Todos encuentran en Robin a un líder que les devuelve la dignidad perdida.
Juntos forman una hermandad de propósitos claros: robarán a los opresores para devolver lo que estos han arrebatado a los pobres mediante impuestos injustos y rentas abusivas. No harán daño a menores ni ofenderán a mujer alguna. Gradualmente, los aldeanos comienzan a verlos no como criminales, sino como protectores.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.