En el pozo oscuro de un bosque, Mida espera el amanecer. Ha escapado del convento Santa Vela, ese lugar de castigos donde las niñas aprendían a desaparecer.
Descargar
En el pozo oscuro de un bosque, Mida espera el amanecer. Ha escapado del convento Santa Vela, ese lugar de castigos donde las niñas aprendían a desaparecer. Mientras ella resiste en la oscuridad, Galia disfruta de su nueva vida en una mansión acomodada, rodeada de vestidos perfumados y pianos de ébano. Pero el pasado que compartieron como Invisibles las persigue: una es fugitiva, la otra vive tras el cristal dorado de una ilusión. Cuando sus destinos se encuentren, ambas enfrentarán lo que quedó sin resolver en esas paredes grises.
A través de dos perspectivas que se alternan, esta novela recorre los destinos divergentes de Mida y Galia, dos huérfanas que compartieron las austeras paredes del convento Santa Vela. Una noche de lluvia y lobos, Mida consigue lo que ninguna Invisible antes había logrado: escapar. Su fuga la lleva a caer en un pozo profundo en medio del bosque de abedules que rodea el convento, donde debe esperar el amanecer para encontrar el camino de regreso a la vida. Allí, en la oscuridad, recuerda los castigos que sufrió por sus herejías, los golpes de las madres negras, el sótano helado donde aprendió que la verdadera libertad existe en la ausencia de luz.
Mientras Mida lucha por sobrevivir bajo tierra, Galia ya vive en el mundo de los vivos. Fue rescatada del orfanato por una familia acomodada que la ha envuelto en una existencia de lujo y cuidados obsesivos. Rodeada de armarios llenos de vestidos perfumados, de pianos de ébano, de galerías acristaladas y criadas de uniforme blanco, Galia intenta olvidar. Se esfuerza cada día en memorizar lecciones de francés y taxonomía de mariposas, en aprender a ser la hija perfecta que sus adoptivos pretenden que sea. Pero el recuerdo de Mida no se desvanece: esa compañera de convento que nunca se doblegó ante la autoridad, que caminaba con la frente alta en las filas del refectorio.
La novela teje un tapiz de claroscuros donde la opresión del convento contrasta con el confort de la mansión, donde la resistencia de una se espeja en la sumisión de la otra. Ambas cargan con el peso de Santa Vela: Mida en su cuerpo magullado y su coraje creciente; Galia en el terror silencioso de que, en cualquier momento, el pasado golpee a su ventana reclamando lo que le pertenece. La prosa envuelve al lector en una atmósfera gótica donde nada es tan simple como parece, donde incluso la felicidad puede esconder una amenaza, y la libertad puede significar soledad en un pozo oscuro.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.