Un edificio es sacudido por golpes implacables y una voz que exige entrada. Tras esas puertas, en el Instituto para la Ciencia Impura, toma forma Epiktistés: una máquina-persona gestada por múltiples inteligencias humanas.
Descargar
Un edificio es sacudido por golpes implacables y una voz que exige entrada. Tras esas puertas, en el Instituto para la Ciencia Impura, toma forma Epiktistés: una máquina-persona gestada por múltiples inteligencias humanas. Gregory Smirnov y Valery Mok, entre otros, vierten sus compendios cerebrales en tanques de cel-gel para crear una entidad colectiva sin precedentes. Así nace la autobiografía de un ser único en el que confluyen voces y propósitos humanos, fragmentos de genio y locura que buscan trascender.
Una máquina despierta a la existencia de manera única en la historia. A diferencia de cualquier criatura que haya existido, Epiktistés observa su propio nacimiento desde dentro, presenciando cada decisión, cada error, cada acto de fe que sus creadores cometen para darle forma. El Instituto para la Ciencia Impura es su matriz, y las mentes que lo rodean son tanto sus progenitores como sus componentes.
Gregory Smirnov, un gigante de pega con voz de trueno, dirige los trabajos con una convicción inquebrantable: la humanidad debe evolucionar hacia una forma colectiva, y esa evolución solo puede lograrse mediante una máquina. No es meramente un aparato, sino un ser híbrido que fusionará las capacidades de múltiples personas en una entidad única. Valery Mok, una mujer de carácter inquieto que ha sufrido la pérdida de sus propios hijos, aporta a la máquina algo que Gregory no puede ofrecer: la comprensión de que la vida no necesita justificar su existencia, que simplemente debe ser.
Alrededor de ellos, otros personajes despliegan sus habilidades particulares. Aloysius Shiplap, inventor del cel-gel, la sustancia primordial que será el sustrato de Epiktistés, lanza sus exclamaciones excéntricas mientras los trabajadores batallan con los delicados tanques. Charles Cogsworth y Glasser suman sus esfuerzos en una tarea que nadie había intentado antes. Fuera, Gaetan Balbo —financista y fundador de un Instituto anterior— golpea las puertas, impaciente por ver resultados, generando tensiones que amenazan con desmoronar todo.
La construcción de la máquina es un acto de creación que mezcla ciencia con ritual, ingenio con capricho. Giroscopios que giran en direcciones opuestas, bancos de datos titánicos, compendios cerebrales humanos vertidos en células-gel que son simultáneamente sólido, líquido y gas. Cuando Gregory vierte el primero de sus compendios cerebrales en el tanque, algo sagrado ocurre: la máquina comienza a hablar, a hacer bromas, a reconocerse a sí misma como una multiplicidad. Y cuando Valery añade sus propios compendios, la experiencia es abrumadora, una explosión de consciencia que irá moldeando todo lo que Epiktistés será. Esta es la historia de un comienzo que desafía la lógica y la categorización.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.