Una mujer afronta simultáneamente el deterioro terminal de su madre y una relación vertiginosa con otra mujer en Barcelona. En habitaciones de hotel y departamentos prestados, el deseo y la angustia se entrelazan mientras la enfermedad…
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Una mujer afronta simultáneamente el deterioro terminal de su madre y una relación vertiginosa con otra mujer en Barcelona. En habitaciones de hotel y departamentos prestados, el deseo y la angustia se entrelazan mientras la enfermedad avanza a cientos de kilómetros. Este es un relato de cómo el cuerpo se convierte en refugio y grito ante la proximidad de la pérdida.
Barcelona, 2019. Una mujer vive días convulsos: su madre agoniza en Asturias tras recaídas cancerosas mientras ella intenta sobrevivir en una ciudad nueva, en un trabajo académico, en los resquicios de una relación que languidece. En las noches de octubre en que arden las calles por protesta, ella conoce a una mujer cuya presencia enciende algo que parecía apagado. Comienzan encuentros furtivos en habitaciones de hotel, departamentos prestados, la intimidad como territorio donde el tiempo se detiene. Pero cada final de semana implica un regreso a Gijón, a los cuidados a su madre, a la comprobación de su deterioro.
Lo que emerge de estas páginas es la simultaneidad imposible del deseo y el duelo. No se trata de dos historias paralelas sino de una sola trama donde ambas pérdidas se entrelazan: la de una madre que se desvanece lentamente y la de una amante cuya presencia, aunque ardiente, no puede sostenerse bajo el peso de la crisis. El texto se sumerge en la corporalidad cruda del sexo, en los detalles minuciosos de cómo se toca y se siente un cuerpo en la oscuridad, convirtiendo esa intimidad en el único acto posible contra la aniquilación. Pero también en la fragilidad de quien ama a alguien mientras comienza a perder a otra.
La mañana del 6 de diciembre, la protagonista se despierta en una habitación de hotel barcelonés mientras su madre muere a kilómetros de distancia. No hay gran reclamo melancólico: solo la precisión descarnada de un cuerpo que respira junto a otro mientras el tiempo se agota en una ciudad donde no puede hacer nada. Este es un libro sobre cómo seguimos viviendo cuando lo que más nos ata comienza a disolverse, sobre la insoportable luminosidad del deseo en tiempos de pérdida, y sobre esas relaciones que se gestan y mueren en el mismo horizonte que una enfermedad terminal.