Los cascos de los caballos quebraban el reposo de Londres a medianoche cuando Amanda Wickham abandona el hogar en el que fue rechazada por su propia familia.
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Los cascos de los caballos quebraban el reposo de Londres a medianoche cuando Amanda Wickham abandona el hogar en el que fue rechazada por su propia familia. Acusada de locura por su madre, la joven es enviada a vivir con una tía que desconocía, iniciando un viaje que le permitirá descubrir que el rechazo puede convertirse en redención, y que la familia verdadera no siempre nace de la sangre.
A medianoche, entre las sombras de Londres, Amanda Wickham se ve forzada a abandonar su hogar. Su madre la ha declarado inalcanzable y la acusa de locura. Sin despedidas, sin explicaciones que ofrecer a sus hermanas, la joven es enviada lejos de la ciudad para que su familia guarde las apariencias. Su destino es una casa en Chingford, en el bosque de Epping, bajo el techo de una tía cuya existencia había sido borrada de la historia familiar.
La tía Etta es una mujer que dos décadas atrás se alejó de Londres tras casarse con Michael, un rico heredero estadounidense a quien conoció en Nueva York. Aquel matrimonio fue amor verdadero: la clase de amor que algunos nunca llegan a conocer, que ella describe como la alegría de sus días. Tras la muerte de Michael, ha construido una vida tranquila en su cottage, rodeada por los ríos que pinta en sus horas de soledad.
Cuando Amanda llega destrozada y desconfiada, encuentra en su tía no la conmiseración que teme, sino una mujer que, sin ser juez de su dolor, se ofrece a sostenerla. Mientras Amanda contempla desde la ventana el bosque y el río Lea, mientras llora la pérdida de todo lo que conocía, su tía comienza a revelar un pasado que explica su ausencia: secretos y resentimientos que conectan a las dos hermanas separadas.
Entre la melancolía de una Londres que recuerda y la promesa de un nuevo comienzo junto al río, Amanda deberá aprender que el amor no siempre viene de donde se espera, y que el rechazo a veces nos acerca al lugar donde realmente pertenecemos.