En una noche de operación frustrada en las playas de Campo de Gibraltar, Rachid Absalam, conocido como el narcotraficante de mayor envergadura en la región, descubre que sus pilotos lo han robado de medio millón de euros.
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En una noche de operación frustrada en las playas de Campo de Gibraltar, Rachid Absalam, conocido como el narcotraficante de mayor envergadura en la región, descubre que sus pilotos lo han robado de medio millón de euros. Desde su hotel de lujo donde vive con su familia, este hombre de treinta y cuatro años relata cómo llegó a la cúspide del crimen organizado. Nacido en El Saladillo, un barrio de Algeciras, Moroloco ha construido un imperio que controla cada operación, cada secreto, cada persona. Su historia es la de un ascenso desde bracero hasta narcotraficante, marcado por un código moral tan simple como despiadado.
Rachid Absalam, apodado Moroloco, abre esta novela presentándose como el principal narcotraficante de Campo de Gibraltar. Trilingüe, con dos pasaportes y una fortuna incalculable, vive en el ático de su hotel de cinco estrellas, el Bahía Diplomatic, acompañado por su esposa Halima, su hijo Hassan y la memoria de Khaled, su primogénito fallecido años atrás.
La historia comienza cuando descubre el robo. Durante una madrugada de desembarco en las playas de La Línea y Algeciras, sus propios lancheros lo defraudan: mientras los guardias civiles corruptos retienen mercancía y los agentes legales incautan otra parte, ellos desaparecen con trescientos sesenta kilogramos. Absalam convoca entonces a sus pilotos en el club privado de su apartamento para confrontarlos.
A través de su voz, el narrador despliega cómo llegó a gobernar este imperio criminal. Nació meses después de que sus padres arribaran a España en patera, predestinado al barrio de El Saladillo. Mientras su padre trabajaba en construcción y luego en una tienda halal, mientras su madre soñaba con un hijo doctor, él eligió otro camino. Comenzó como bracero transportando fardos en noches de marejada, pasó a busquimano rescatando droga del mar, se convirtió en piloto de gomas rápidas burlando helicópteros y patrulleras. Ascendió mediante la información, convertida en llave maestra para influir sobre políticos, jueces, policías y rivales.
Su código es tan austero como implacable: primero él, su familia, sus amigos, y finalmente el resto del universo. Vive sin remordimiento, a pecho descubierto, aceptando los golpes del destino. En El Saladillo, el barrio que recorre en sus venas, cientos de ojos vigilan para él.