Sasha abandona a Andrew para vivir con Hunter, un hombre cuya obsesión por poseerla va más allá de la pasión. En la mansión que se convierte en su cárcel, ella descubre que sacrificó su corazón por un acto de amor.
Descargar
Sasha abandona a Andrew para vivir con Hunter, un hombre cuya obsesión por poseerla va más allá de la pasión. En la mansión que se convierte en su cárcel, ella descubre que sacrificó su corazón por un acto de amor. Atrapada bajo el control creciente de Hunter, quien la somete cada noche, Sasha lucha por conservar algo de sí misma mientras las consecuencias de sus elecciones la envuelven.
Sasha espera en la habitación a que Hunter regrese. Sentada en la cama contra el cabecero, leyendo, escucha sus pasos acercarse cada noche. Es la rutina que él ordenó: recibirlo siempre en la misma posición, sin importar la hora. Esta es la vida que ella eligió voluntariamente, aunque ahora comprende que fue una elección que la encadenaría para siempre.
Una semana antes, Sasha tomó una decisión que transformó su vida: abandonó a Andrew, el hombre del que se estaba enamorando lentamente, para vivir con Hunter Grayson. Su razón parecía noble: permitir que Andrew recuperara su libertad tras ser acusado injustamente de tráfico de drogas, y que continuara cuidando a Aaron, el pequeño que se había colado en su corazón. Lo que ella nunca revelaría era el precio que pagó: actos que cuestionaban su propia moral para obtener dinero, recursos que luego fue Andrew quien terminó proporcionando.
Ahora, en la mansión de Hunter, Sasha descubre que la pasión ardiente puede transformarse en algo mucho más oscuro. Hunter es un hombre acostumbrado a poseer lo que desea, y su obsesión por ella va más allá de cualquier atracción física. Su control crece cada día con reglas precisas: cómo debe vestirse, cómo debe recibirlo, cada aspecto de su vida bajo su autoridad. La mansión, con su arquitectura imponente y sus jardines tranquilos, se ha convertido en algo más que un hogar de lujo: es una jaula dorada de la que no puede escapar.
De noche, Sasha finge placer donde solo hay dolor, obediencia donde brota resistencia silenciosa. Hunter ejecuta un acto sexual sin consideración por sus sentimientos, una venganza contra Andrew disfrazada de posesión. Cada encuentro la hiere, cada sumisión la aleja más de quien era antes.
En aquella casa, solo Josh, el padre de Hunter, parece comprender su sufrimiento. Su desaprobación del control que ejerce su hijo ofrece a Sasha breves momentos de refugio. Los sirvientes —Rachel la cocinera, Alice la empleada de limpieza, Rick el chófer— observan todo en silencio.
Atrapada entre el deber y el deseo, Sasha confronta preguntas que no tienen respuestas claras: ¿Fue realmente un acto de amor sacrificar su propio bienestar? ¿Qué precio está dispuesta a seguir pagando? ¿Y en qué momento el acto de amar se convierte en la pérdida total de uno mismo?
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.