Una reunión de amigos de la universidad reúne después de quince años a Cort Dimitri, un hombre de negocios que sacrificó toda conexión humana en busca del poder, y Laura Merritt, la única mujer que logró despertar sus sentimientos.
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Una reunión de amigos de la universidad reúne después de quince años a Cort Dimitri, un hombre de negocios que sacrificó toda conexión humana en busca del poder, y Laura Merritt, la única mujer que logró despertar sus sentimientos. Cuando ella anuncia su intención de ser madre sin compromisos afectivos, Cort descubre que aún puede sentir y está dispuesto a luchar por lo que creía haber perdido.
Cort Dimitri llega al chalet del lago Tahoe para una cena que debería ser íntima con su hermana, pero se encuentra con una sorpresa: Steffie, recién divorciada, lo ha engañado convocando a la vieja pandilla de la universidad, amigos que no ha visto en más de una década. Entre rostros del pasado, Cort busca ansiosamente a uno en particular: Laura Merritt. Hijo de inmigrantes griegos que murieron en la pobreza, Cort ha dedicado su vida a construir un imperio empresarial, escalando peldaños de poder para asegurar que él y su hermana nunca sufrieran la degradación que sus padres conocieron. Su dureza emocional es el precio que ha pagado: aprendió a no sentir, a enterrar las pasiones bajo capas de trabajo incesante. Se ha convertido en un hombre que transita por círculos de poder en ciudades del mundo, desconectado de cualquier vínculo genuino. Cuando Laura finalmente aparece, Cort descubre que quince años no han bastado para borrar cierta familiaridad en su presencia. Ella ha cambiado: ya no es la chica deslumbrante de dieciocho años que compartía su cama en horas robadas. Ahora es una mujer de treinta que construyó un negocio de diseño de interiores, discreta y sin el brillo que recordaba. Sin embargo, cuando sus manos se tocan en un saludo, su cuerpo lo traiciona: aún la desea. Pero la verdadera conmoción llega cuando Laura comparte sus planes: desea ser madre sin ataduras sentimentales, y su amigo Fletcher será el donante. Algo primario despierta en Cort. No permitirá que otro hombre sea el padre del hijo de Laura. Va a luchar por ella con la única arma que conoce: determinación absoluta. La tensión entre ellos escala, forzándolos a enfrentar el pasado que ambos intentan ignorar: una relación breve pero ardiente de juventud que dejó cicatrices. Cort, acostumbrado a obtener lo que quiere, descubre que recuperar a Laura exigirá algo que no ha dado en años: su corazón.