La introducción de Richard J. Evans al clásico ¿Qué es la historia? de E.H. Carr revela cómo un diplomático británico llegó a reflexionar sobre los dilemas fundamentales de la disciplina histórica.
Descargar
La introducción de Richard J. Evans al clásico ¿Qué es la historia? de E.H. Carr revela cómo un diplomático británico llegó a reflexionar sobre los dilemas fundamentales de la disciplina histórica. Al escribir su monumental Historia de la Rusia Soviética, Carr enfrentó la paradoja de que la objetividad parecía imposible y sin embargo era necesaria. Su pensamiento evolucionó a través de agudas disputas intelectuales, especialmente con Isaiah Berlin, configurando una visión donde el historiador no juzga sino explica, buscando las fuerzas y regularidades que subyacen en los sucesos del pasado.
El texto recorre la trayectoria de E.H. Carr desde su formación en Lenguas Clásicas en Cambridge hasta su emerger como reflexivo historiador. Inicialmente trabajó en el Foreign Office durante veinte años, donde alternaba sus labores diplomáticas con la escritura de biografías sobre figuras del siglo diecinueve ruso. Su obra capital, Historia de la Rusia Soviética en catorce volúmenes, le confrontó con preguntas sobre la causalidad, el determinismo y la objetividad histórica. En el contexto de polarización de la Guerra Fría, Carr intentó navegar entre el materialismo comunista y la crítica occidental anticomunista, buscando una aproximación que fuese tanto erudita como justa. Richard J. Evans examina cómo estas tensiones llevaron a Carr a cuestionar si la objetividad podía existir en la historia. Aunque proclamó que la historia objetiva no existe, simultáneamente argumentó que la búsqueda de verdad histórica no era fútil sino necesaria, particularmente frente a la manipulación estatal de archivos que presenciaba en la Unión Soviética. Las dudas de Carr se hicieron más agudas en su polémica con Isaiah Berlin, un intelectual que compartía su amor por la literatura rusa pero no su simpatía residual por el proyecto soviético. Mientras Carr veía la historia como explicación de fuerzas y regularidades, Berlin insistía en la libertad moral del individuo y en la capacidad de elegir caminos alternos. Estas disputas fundamentales alimentaron la reflexión teórica que Carr vertería en su obra, donde busca definir qué hace un historiador y cómo puede reconciliar la inevitabilidad con la responsabilidad moral.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.