Cuando una mujer besa a su amante muerto, un talismán de plata toca sus labios y el cuerpo inmóvil comienza a hablar. Durante nueve noches revela, recuerda e imagina historias de deseo.
Descargar
Cuando una mujer besa a su amante muerto, un talismán de plata toca sus labios y el cuerpo inmóvil comienza a hablar. Durante nueve noches revela, recuerda e imagina historias de deseo. El Quinteto de Mogador es una estructura de cinco círculos concéntricos que contiene narrativas entrelazadas sobre la pasión, donde amantes exploran el deseo a través de palabras sonámbulas —azafrán, aceite, azulejos— que se convierten en instrumentos para acariciarse. Una arquitectura sensorial que convierte la ciudad de Mogador en máquina para vivir y pensar el deseo.
Una mujer vela los últimos días de su amante muerto. Cuando un talismán de plata forjado en Mogador toca accidentalmente sus labios fríos, una voz desgarrada y tumultuosa brota como agua hirviente. Durante nueve noches consecutivas, el cuerpo inmóvil permanece hablando sin abrir los ojos: revela, recuerda, imagina, se cuestiona sobre sus múltiples identidades, sus vidas anteriores. Con la intención de darle orden a veinte años de escritura y vivencia, la mujer ha estructurado estas historias como un mosaico geométrico de cinco círculos concéntricos: el Quinteto de Mogador. Cada círculo contiene narrativas del deseo vistos desde perspectivas distintas, como azulejos de cerámica vidriada reflejándose entre sí. En el centro del esquema se encuentra Nueve veces el asombro, donde dos amantes descubren que ciertas palabras adquieren nuevo significado en sus bocas. Los nombres del aire explora el deseo femenino cuando hasta el viento lleva secretamente el nombre anhelado. En los labios del agua relata el viaje de un calígrafo que descubre escrituras profundas en su piel. Los jardines secretos de Mogador expande la búsqueda amorosa donde el amante se reinventa continuamente. La mano del fuego envuelve todo: un círculo final donde la pasión se pronuncia desde la pasión misma. Los amantes descubren que palabras específicas se convierten en detonantes poderosos. Azafrán tiñe sus sentidos de placer ardiente, dejando marcas fugaces. Aceite de argano da a la piel textura nueva, líquida, penetrante. Azulejo transforma sus cuerpos en geometrías perfectas que se encajan como piezas de mosaico. Mogador emerge como más que un puerto histórico: es la ciudad del deseo, antigua colonia fenicia donde el tinte púrpura escribía fortunas. Es laberinto donde todo se cuenta en ciclos de nueve. La obra se despliega como arquitectura donde uno puede deambular libremente entre círculos, leer a saltos, escuchar por placer. Una máquina narrativa para vivir y pensar el deseo, donde mil historias de dos décadas se entretejen en geometría sensible.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.