Price, Conde de Carmichael, vuelve cada noche a la Casa de Placer de Madame Bradshaw para beber solo, incapaz de superar la muerte de Angela Berry, el amor de su vida.
Descargar
Price, Conde de Carmichael, vuelve cada noche a la Casa de Placer de Madame Bradshaw para beber solo, incapaz de superar la muerte de Angela Berry, el amor de su vida. Sus amigos insisten en que debe casarse y mirar hacia el futuro, pero él no puede imaginar entregar su corazón a otra. Entre la soledad que busca y las presiones del deber, el Conde debe decidir si puede construir una existencia más allá del luto.
En la penumbra de la Casa de Placer de Madame Bradshaw, Price, Conde de Carmichael, ocupa su rincón habitual con una copa de brandy de sidra. Su presencia se ha convertido en rutina: cada noche viene a beber solo, rechazando los avances de las mujeres que Madame emplea para entretener a sus clientes. Los lacayos rellenan su copa tan pronto como la vacía, como parte de una liturgia de olvido que ha adoptado desde la muerte de Angela Berry, la única mujer a la que amó y con quien pretendía casarse.
Angela no es simplemente un recuerdo; fue la promesa de un futuro diferente. Su ausencia ha dejado un vacío que Price intenta llenar con alcohol cada noche, en compañía de otros hombres que buscan en ese lugar decadente lo que no encuentran en sus hogares: placer, distracción, la libertad de no ser juzgados.
Sus amigos cercanos —el Marqués de Wharton y el Conde Scarsdale— comparten sus veladas en la Casa, pero a diferencia de Price, no pierden de vista lo que consideran sus responsabilidades. Preocupados por su deterioro, le instan a abandonar el luto y volver a la vida pública. Lo presionan para que se case, no por amor sino por obligación: necesita un heredero, conexiones sociales, una esposa que mantenga su posición. Sus amigos sugieren que cualquier mujer con una cara bonita, una dote respetable y conexiones impecables sería suficiente.
Pero Price no puede olvidar a Angela, ni imaginar ofrecer su corazón a otra. Ha perdido la capacidad de sentir alegría, de creer que el dinero y la posición garanticen la felicidad. Lo que antes lo importaba —su rango en la Cámara de los Lores, la admiración de la sociedad, el juego y los excesos— ahora le parece vacío.
Entre la bebida cada vez más frecuente, los rostros de las mujeres que intenta evitar y la presión constante de quienes lo rodean, Price debe encontrar un camino que reconcilie su duelo con las exigencias de su mundo. Quizás en esa búsqueda encuentre no solo redención, sino también la posibilidad de que la vida ofrezca más de lo que el dolor permite imaginar.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.