Laurita permanece despierta la noche anterior a su boda. Diez días atrás perdió a su padre, el hombre que le enseñó a amar el mar. Cuando Saúl, su amigo de siempre, reaparece desde Londres para acompañarla en el luto, se desata un…
Descargar
Laurita permanece despierta la noche anterior a su boda. Diez días atrás perdió a su padre, el hombre que le enseñó a amar el mar. Cuando Saúl, su amigo de siempre, reaparece desde Londres para acompañarla en el luto, se desata un reencuentro en la pequeña casa junto a la playa donde ambos crecieron. Entre recuerdos compartidos y vino, descubre que los lazos verdaderos nunca realmente desaparecen.
Laurita pasa la noche en vela antes de lo que debería ser el día más importante de su vida. La tradición promete que la boda es garantía de felicidad eterna, pero ella está nerviosa y angustiada: hace apenas diez días su padre, el hombre que le enseñó a ver belleza en las cosas simples, dejó de existir.
Pescador de alma, su padre vivía para el mar, para el sonido de las olas al amanecer, para aquella pequeña casa junto a la playa donde ambos crecieron. Cuando desapareció, Laurita quedó sola, incapaz de aceptar los rituales del duelo que su distante madre quería imponer desde lejos. Por eso regresa a esa casa, a ese lugar donde sigue sintiéndolo en cada rincón.
Es allí donde Saúl reaparece. Dos años sin verse, años en los que sus caminos divergieron cuando él partió a Londres a cumplir su sueño de ser médico, años en los que la distancia los alejó. Pero el reencuentro no es casual: Saúl viene porque sabe lo que ella necesita, porque los verdaderos amigos reconocen el silencio del dolor.
En esa cocina con vistas al mar, entre copas de vino y la música de una canción que los define, navegan los años perdidos y los sentimientos no dichos. Ella confiesa los celos que sintió cuando él se alejó; él cuenta cómo cada atardecer en Londres lo devolvía a este pueblo, a ella. A través de bromas compartidas, lágrimas contenidas y recuerdos que los unen, descubren que nada se ha roto, que la amistad verdadera existe más allá de la distancia.
Lo que comienza como compasión se transforma en ritual de sanación. Saúl propone una despedida diferente a la que la madre de Laurita no pudo entender: una donde su padre sea honrado con amor genuino. La barca del padre, el mar, una botella vacía para recibir todas las palabras que aún necesita decirle. En esas aguas donde él vivió, algo de ella encuentra paz.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.