Ruth regresa años después a los eventos del sofocante verano de 1976 en la campiña inglesa, cuando finalmente comprendió las advertencias oscuras que su madre le hacía de niña.
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Ruth regresa años después a los eventos del sofocante verano de 1976 en la campiña inglesa, cuando finalmente comprendió las advertencias oscuras que su madre le hacía de niña. Una tarde visitando a su madre en el pueblecito de Middle Ashton, descubre que la caída que la mantiene en una silla de ruedas es apenas el primer indicio de un secreto que su madre ha guardado en silencio durante años.
Regresa Ruth años después a los eventos que definieron el sofocante verano de 1976. De niña escuchaba comentarios perturbadores de su madre: alguien podría venir y matarla, desaparecería sin avisar, sería esfumada de repente. En aquel momento no los tomaba en serio; ahora comprende la corriente oscura de miedo bajo la existencia ordinaria de su madre. Una tarde, Ruth conduce desde Oxford hacia Middle Ashton, un pueblecito rural en el corazón de Inglaterra, con su hijo Jochen a su lado mirando cómo la carretera se desenrolla detrás de ellos. Bajan por carreteras cada vez más estrechas, atraviesan bosques de abedules, hasta llegar a ese lugar olvidado donde los árboles centenarios proyectan penumbra permanente y las casas se hunden gradualmente en el terreno. Al llegar al cottage de su madre —una casa de piedra caliza del siglo XVIII rodeada de un jardín desbordante—, Ruth encuentra a su madre en una silla de ruedas. La explicación es simple: una caída en las escaleras, dolor de espalda. Pero algo no encaja. Su madre aparenta estar bien; sus movimientos revelan que la lesión no es lo que dice. Mientras Ruth la acompaña, nota detalles perturbadores: la silla parece una excusa, su madre vigila constantemente las ventanas hacia el bosque, hay una presencia que no explica. Bajo el calor implacable del verano, la atmósfera se vuelve presagiosa. Ruth comienza a sospechar que los comentarios oscuros de su madre no eran simples palabras de una madre enfadada, sino advertencias de algo real, algo que finalmente está sucediendo.